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martes, 30 de octubre de 2012
Brownie de coco y limón
Esta es una receta que hice hace ya unos meses, creo que fue en verano, pero que quedó pendiente de publicar por falta de tiempo. No es un brownie propiamente dicho, ya que no lleva chocolate, pero tiene una textura húmeda y jugosa muy similar así que supongo que su nombre viene de ahí. El ingrediente estrella es el limón y como fan de esta fruta no pude dejar de probarlo cuando encontré la receta en el blog La cocina de Gema y Eva. Sólo tuve que modificar un poco la cantidad de azúcar para que en mi casa no les echase para atrás al ser muy dulce y adaptarla a Thermomix; y quedó una receta rápida y muy rica para los amantes del limón.
INGREDIENTES
250 gramos de mantequilla
300 gramos de azúcar glass
4 huevos
225 gramos de harina
80 gramos de coco rallado
3 cucharadas de ralladura de limón
60 mililitros de zumo de limón
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo y engrasamos un molde rectangular grande.
Ponemos en el vaso de la Thermomix la matequilla y la derretimos programando 4 minutos, 50º, velocidad 3. Añadimos el azúcar glass y mezclamos 1 minutos a velocidad 3. Al terminar ponemos la mariposa y programamos velocidad 3 1/2. Añadimos los huevos uno a uno por el bocal y mantenemos la velocidad hasta que veamos que se han integrado. Quitamos la mariposa y agregamos ahora la harina tamizada, mezclando 5 segundos a velocidad 6. Terminamos añadiendo el coco rallado, la ralladura y el zumo de limón y mezclando unos segundos a velocidad 6.
Vertemos la mezcla en el molde engrasado y horneamos unos 30-35 minutos, según hornos. Dejamos enfriar, desmoldamos y espolvoreamos con azúcar glass.
¿Os apetece un trocito?
domingo, 6 de mayo de 2012
Layer Cake dos chocolates
¡Ainsss! Que se me pasó marzo, y abril... y ¡llegó mayo! Se me pasan los días, las semanas y los meses que no me doy ni cuenta, mis niños crecen y yo... pues me hago vieja, ya 32 que cayeron hace unos días. Así que tocaba celebrarlo y hacer tarta. En mi casa les apetecía algo... ya sabéis, como dicen ellos, fácil de comer, una tarta mousse, o alguna de queso, o de limón fresquita... pero yo tenía antojo de chocolate, y eso que no soy muy chocolatera, vamos, que me pones unas fresas y una tableta de chocolate y sin duda escojo fresas. Pero es que llevo unas semanas que me ha dado por el chocolate, así que, como la cumpleañera manda, pues hice lo que me apetecía, layer cake de dos chocolates. Para el bizcocho estuve un buen rato mirando recetas, blogs y libros, para terminar haciendo una "versión libre" del bizcocho de la tarta Selva Negra, como me suele pasar, menos mal que esta vez salió bien (que aún recuerdo mis últimos cupcakes tuneando una receta ¡qué desastre!). Y para el frosting hice una swiss meringue buttercream a mi manera, con chocolate blanco, receta made in mi casa, que curiosamente, también estaba muy rica, así que la he repetido hoy en unos cupcakes.
Sin más lío... vamos a la receta:
INGREDIENTES
100 gramos de harina
50 gramos de cacao en polvo (usé Valor)
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de azúcar avainillado
1 pizca de sal
3 huevos
150 gramos de azúcar
100 gramos de mantequilla
50 gramos de nueces picadas
75 gramos de leche
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 180º C y pulverizamos tres moldes para layer (o uno de bizcocho normal, aunque luego habrá que cortar las capas) con spray desmoldante o enharinamos, al gusto.
En Thermomix (aunque se puede hacer al modo tradicional, tiramos de varillas y tardamos un poco más, pero el resultado es el mismo) ponemos en el vaso bien seco la harina, el cacao, la levadura, el azúcar avainillado y la sal. Programamos 20 segundos velocidad progresiva 5-10 y así queda todo mezclado y como pasado por el tamiz. Pasamos a un cuenco y reservamos.
Ponemos la mariposa y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 5 minutos, 37º C velocidad 3 1/2 y al terminar programamos el mismo tiempo y velocidad pero sin temperatura. Añadimos después la mantequilla en dados a temperatura ambiente y mezclamos unos segundos en velocidad 3, hasta que veamos que se ha integrado en la masa. Añadimos ahora la mezcla de harina-cacao, las nueces picadas y la leche y mezclamos unos pocos segundos en velocidad 3. Terminamos de mezclar con la espátula y repartimos en los tres moldes.
Horneamos unos 20-25 minutos (dependerá de cada horno) y desmoldamos sobre una rejilla para que los bizcochos se enfríen. Mientras, preparamos el frosting...
SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE CHOCOLATE BLANCO
150 gramos de clara de huevo
220 gramos de azúcar
280 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
150 gramos de chocolate blanco
Me pasó que no tenía claras pasteurizadas de las que suelo comprar en Mercadona y me daba mucha pereza usar huevos y dejar yemas "desparejadas", así que usé clara deshidratada, que suelo tener en casa para hacer la glasa. Usando 6 gramos de clara y 30 gramos de agua se consigue el equivalente a una clara de huevo. Sólo hay que batirlo hasta que el polvo se disuelve y luego usarlo normal, como haríamos con las claras de huevo.
Una vez preparada la mezcla, la paso al vaso de la Thermomix, me gusta hacer así el merengue suizo para no preocuparme de la temperatura, aunque también se puede hacer al baño maría, controlando que no se cuajen las claras.
En Thermomix ponemos la mariposa, echamos las claras y el azúcar y programamos un minuto por cada clara, 50º C velocidad 3 1/2. Una vez acabado, programamos el mismo tiempo y velocidad sin poner temperatura. A partir de este punto yo sigo en Kitchen Aid. Paso el merengue al vaso de la KA y lo monto bien firme. Mientras se monta se va enfriando y al terminar ya puedo ir agregando la mantequilla cortada en dados. También mientras se monta el merengue deshago el chocolate en el microondas y lo dejo enfriar un poco para añadir al frosting cuando ya se ha terminado de integrar la mantequilla. Sólo queda batir unos minutos más y nos quedará un swiss meringue buttercream delicioso y con una textura ideal.
Ahora queda montar la tarta, sencillo: bizcocho, capa de frosting, bizcocho, capa de frosting y bizcocho. Terminamos cubriendo con una buena capa de frosting y decorando con lo que más nos guste, en mi caso crocanti de almendras.
Y bueno, a pesar de no haber hecho caso a la familia, resulta que les gustó, así que... prueba del layer doble chocolate... ¡superada!
miércoles, 8 de febrero de 2012
Tarta Hello Kitty
Creo que estoy empezando a odiar a esta gata... es que mi hija es monotemática, le apasiona Hello Kitty y todo, absolutamente todo, tiene que ser de Hello Kitty; y si es de Hello Kitty y además de color rosa pues mucho mejor. Alguna vez tenemos alguna concesión con Dora Exploradora o con Pocoyó, pero pocas, no os creáis, ella sigue fiel a la gata bigotuda.
Así que desde hacía meses, exactamente desde el cumpleaños de su hermano cuando hice la tarta de Bob Esponja, tenía claro que quería una tarta de Hello Kitty, que fuese rosa, pero bien rosa, y me lo repetía cada dos por tres preguntándome cuánto faltaba para su cumple. Pues al final llegó la fecha, el 6 de febrero, y para su tercer cumpleaños pues no tuve que buscar temática, estaba claro ¿no?
Para el bizcocho usé la receta del genovés que tenéis en la entrada anterior, la de la tarta del Real Madrid. De nuevo horneé dos recetas para obtener cuatro planchas de bizcocho. Una vez listo el bizcocho no tuve muchas dudas sobre el relleno que iba a utilizar, una Swiss Meringue Buttercream de fresa con la siguiente receta:
INGREDIENTES
200 gramos de claras (usé las pasteurizadas de Mercadona)
400 gramos de azúcar
600 gramos de matequilla a temperatura ambiente
12 fresas grandes
50 gramos de azúcar
PREPARACIÓN
Primero hago la mezcla de las claras y el azúcar en Thermomix, resulta más sencillo que al baño maría porque pones la temperatura y no tienes que estar con el termómetro controlando que no se cuajen las claras ni removiendo.
Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos las claras y el azúcar en el vaso. Programamos 6 minutos, 50º C, velocidad 3 1/2. Al terminar el tiempo saco la mezcla de la Thermomix y la paso a la Kitchen Aid (me gusta más cómo monta la amasadora) donde, con el accesorio de montar, bato durante unos 5 minutos hasta que queda una consistencia de picos firmes. Entonces, bajando un poco la velocidad, empiezo a añadir la mantequilla cortada en dados pequeños hasta terminarla y sigo batiendo hasta conseguir una buena consistencia, firme y muy suave y cremosa.
Mientras, en Thermomix de nuevo, echo en el vaso (ya sin la mariposa) las 12 fresas y los 50 gramos de azúcar y programo 5 minutos, temperatura 90º C, velocidad 4 y así hago un puré de fresas que cuando se temple añado al swiss meringue buttercream. Para que se integren bien hay que batir de nuevo durante unos cuantos minutos y al final queda una crema deliciosa, con un sabor a fresa muy bueno, un color rosita ideal para mi peque y no demasiado dulce, al gusto de la familia.
Una vez listo el relleno empezamos a colocar las capas, primero bizcocho (sin mojar), luego swiss meringue buttercream (mejor si lo aplicamos con una manga pastelera), y así hasta terminar con bizcocho. En una capa intermedia coloqué además fresas cortadas en trocitos pequeños sobre el relleno. Luego daban un toque ligeramente ácido y muy rico.
Para cubrir la tarta y pegar el fondant, como había usado todo el swiss meringue buttercream en el relleno, hice un ganaché de chocolate blanco con la siguiente receta:
INGREDIENTES
200 gramos de nata para montar
250 gramos de chocolate blanco
PREPARACIÓN
Podemos usar la misma cantidad de nata que de cocholate, como cuando se hace ganaché de chocolate con leche o chocolate negro, pero con el chocolate blanco queda menos consistente y entonces me gusta echar un poco más.
La preparación es muy simple, calentamos en un cazo la nata líquida hasta que empiece a hervir, la retiramos entonces del fuego y añadimos el chocolate partido en onzas. Removemos hasta que se derrite por completo y dejamos enfriar. Una vez frío podemos usarlo tal cual o montarlo con las varillas. En esta ocasión yo lo monté.
Con esta ganaché y una espátula cubrimos la tarta y dejamos reposar en la nevera un rato. Mientras estiramos el fondant para cubrir. Ya sabéis, medimos el diámetro y la altura dos veces y esa será la medida mínima de la capa de fondant que vamos a estirar. Una vez listo el fondant de color rosa claro hay que cubrir la tarta, con cuidado y sin estirar, sólo apretando contra la tarta y recortando el sobrante para dejar el remate lo mejor posible. En este caso me quedó bastante decente así que sólo coloqué una fila de perlas en rosa chicle a modo de decoración.
En el lateral de la tarta puse el nombre de mi peque en rosa sobre unas flores verdes y en la parte superior la super Kitty dentro del corazón que le encantó a mi niña. Todas estas decoraciones las tenía preparadas previamente; ayudándome de cortantes y de una plantilla que hice a partir de una imagen de Internet, fui recortando el fondant y pegando las piezas con agua aplicado con un pincel. A la hora de colocarlas en la tarta ya se habían endurecido un poco y se manejaban muy bien. En la tarta también las pequé con el pincel de agua (menudo invento), como no pesaban mucho se sujetaron perfectamente así.
La imagen de Hello Kitty es sencilla, sólo hay que ir recortando capas de fondant. Primero la rosa chicle para el corazón, luego la negra para la silueta (aunque se recorta completa, luego se ponen encima el resto de piezas) la blanca para la cara, patitas y oreja del lazo, rojo para el lazo y finalmente negro y amarillo para los ojos y la nariz. Sólo es cuestión de paciencia y de ir recortando con cuidado cada pieza a partir de una plantilla en papel vegetal. Imprimiendo varias copias de la misma imagen y marcando cada pieza en el papel vegetal es bastante sencillo hacer este tipo de decoraciones.
Para terminar hice otro par de flores en verde con el tres de los años que cumplía Nora y las coloqué con un palito de brocheta en medio, pinchándolo después en la tarta. ¡Y listo!
Sólo falta enseñaros el corte ¡¡¡esta vez sí que tengo foto!!!
lunes, 6 de febrero de 2012
Tarta Real Madrid
No me gusta el fútbol, no me gustan las tartas con escudos de fútbol... así de claro, pero igual de claro es que mi hermano es un fanático del fútbol, tanto el de la tele, como el de la PlayStation, como el de los domingos cuando juega con un equipo local. Así que no quedaba otra, para el día de su cumpleaños, que temática futbolera... y cómo no, del Madrid; es merengue mi hermano, así que algo blanquito y morado iba a quedar estupendo con un escudo encima. Pasó también que estuvimos todos con gripe los días previos al cumpleaños, así que no tuve mucho tiempo para pensar en otra tarta madridista... me fui a lo sencillo, pero gustó, así que prueba superada.
Para el bizcocho no me compliqué mucho, un genovés, que además de ser sencillo y muy ligero, no es demasiado dulce, ideal para mi familia (ya sabéis que eso del dulzor extremo no les va). Luego en el relleno ya pasamos a cosas más dulces, buttercream de vainilla combinada con buttercream de Nutella, que también usé para cubrir la tarta y pegar el fondant. Pero vamos poco a poco.
Empezamos con el bizcocho genovés, cómo me gusta, por lo fácil y porque sirve tanto para un brazo de gitano como para una tarta de fondant. Yo hago la receta de Thermomix, la que podemos encontrar en el libro Imprescindible. Horneo dos bizcochos haciendo dos veces esta receta, así queda una tarta bien alta para que la decoración quede más vistosa.
INGREDIENTES (molde de 23 cm)
4 huevos L
120 gramos de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
120 gramos de harina de repostería
1 pizca de sal
PREPARACIÓN (Thermomix)
Precaletamos el horno a 175º C. Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos, el azúcar y el extracto. Programamos 6 minutos, 37º C, velocidad 4. Al terminar programamos el mismo tiempo y velocidad pero sin poner temperatura.
Al terminar añadimos la harina y la sal y mezclamos durante 5 segundos a velocidad 3. Quitamos la mariposa y terminamos de mezclar con la espátula. Vertemos en un molde que previamente hemos engrasado o rociado con spray desmoldante (yo prefiero la segunda opción) y horneamos durante unos 20-22 minutos.
Cuando esté listo lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez frío lo envolvemos en papel film y reservamos hasta el momento de rellenar.
Cuando tengamos horneados dos de estos bizcochos podemos ya partirlos a la mitad. Tengo una lira para estos menesteres pero me apaño mejor con un cuchillo grande de sierra. Mi molde, además, deja una pequeña marca en un lateral que luego me sirve de guía para colocar bien las capas tras rellenar, me ahorro así estar marcando las capas con palillos.
Como este bizcocho es esponjoso y jugoso no lo baño con almíbar, además así no lo endulzo en exceso. Pasamos ahora a los rellenos. Dos recetas de buttercream de Nutella (para rellenar dos capas y cubrir la tarta) y una de buttercream de vainilla, para la capa intermedia.
BUTTERCREAM DE VAINILLA
200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
369 gramos de azúcar glass tamizado
1 cucharadita de extracto de vainilla
4 cucharaditas de nata líquida
Echar todos los ingredientes en el vaso de la amasadora y batir durante 5 minutos a velocidad media. Reservamos mientras hacemos la buttercream de Nutella
BUTTERCREAM DE NUTELLA
Hacemos dos veces esta receta o el doble de cantidad en una sola mezcla si nuestra amasadora es grande:
250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar glass tamizado
4 cucharadas de Nutella
Batir la mantequilla con el azúcar hasta que se integren, añadir la Nutella y batir durante 4 minutos.
Ahora a rellenar. Base de bizcocho, capa de buttercream de Nutella (se aplicar mejor la echamos en una manga con boquilla grande). Siguiente base y capa de buttercream de vainilla. Tercera base de bizcocho y capa de buttercream de Nutella y terminamos con la última capa de bizcocho. Ahora con una espátula y paciencia cubrimos toda la tarta con la buttercream de Nutella restante y reservamos un ratito en la nevera para que quede consistente.
Mientras podemos estirar el fondant. En mi caso hice una plancha circular de unos 40 cm (sumamos el diámetro de la tarta más dos veces la altura). Una vez estirada con cuidado cubrimos la tarta y vamos colocando el fondant con las manos, sin estirar hacia abajo, más bien al contrario, llevando el fondant hacia arriba y pegándolo al buttercream. Recortamos los sobrantes con un cuchillo o un cortapizza y empezamos a alisar hasta conseguir una superficie lisa y homogénea.
Para la decoración imprimí una imagen del escudo del Madrid y fui recortando piezas, pasándolas a papel vegetal y usándolas luego como plantillas para recortar el fondant. Lo apliqué sobre la tarta usando un pincel de agua. En la corona usé rotuladores comestibles verde y rojo y fondant blanco para las perlas. Le di un toque brillante (que casi no se aprecia en las fotos) con Americolor Gold.
Y poco más, fue una tarta muy "expres", y también se la comieron rápido así que del corte no hay foto... pero para la siguiente prometido que si lo hay, veréis que capitas más ricas de bizcocho y relleno :-)
lunes, 23 de enero de 2012
Chiffon de limón... o naranja, o mandarina...
No, no me han abducido los papeles, casi pero no, he podido con ellos y después de muuuuuchos días sin hornear aquí estoy de vuelta con una receta que les encanta en mi casa. Mis niños no suelen comer bizcocho, se comen el fondant de fuera, ni cupcakes, aunque se comen el frosting, pero lo que es el bizcocho no les apasiona. Salvo el chiffon, que les encanta, en cualquiera de las tres versiones que he hecho hasta ahora: limón, naranja o mandarina. Mi preferido es el de naranja pero esta mañana se me habían terminado, así que como las fotos son del chiffon de limón pues la receta que os paso es la de limón... aunque las variantes de naranja y mandarina son muy similares, os las contaré después.
El chiffon es un bizcocho muy similar al angel food cake en textura, pero mucho más jugoso. Se da un aire al Glorious Sponge Cake, ambos llevan los huevos completos, en vez de sólo las claras, y los tres se hornean en el mismo molde, el famoso de las patitas de angel food, así que por eso los veréis en la misma categoría en el blog. Mi pena sigue siendo no poder conseguir el molde de angel food de 25 centímetros ¡está agotado en todos sitios! Y es que en mi molde pequeño los bizcochos no pasan del día, así que no sé deciros qué tal se conserva para el día siguiente. Eso sí, el mismo día que se hornea está de vicio.
INGREDIENTES (para molde de 18 centímetros)
100 gramos de harina de repostería
125 gramos de azúcar
1/4 de cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
40 gramos de aceite de girasol
3 huevos L
30 gramos de zumo de limón (aproximadamente 1/2 limón)
50 gramos de agua
ralladura de un limón
1/2 cucharadita de extracto de limón
1/4 de cucharadita de cremor tártaro
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 175º C. En un cuenco mezclamos la harina, el azúcar menos 2 cucharadas que reservamos, el bicarbonato y la sal. Batimos con unas varillas de mano durante un minuto para mezclar y airear. Separamos las yemas de las claras y añadimos a la mezcla de los ingredientes sólidos las yemas, el aceite, el agua, el zumo, la ralladura y el extracto. Batimos un par de minutos más con las varillas manuales y reservamos.
En el bol de la amasadora o la batidora eléctrica echamos las claras y comenzamos a batir. Cuando empiezan a espumar paramos la máquina y agregamos el cremor tártaro (si no lo tenemos podemos saltarnos este paso). Seguimos batiendo hasta que se formen picos suaves y entonces agregamos poco a poco el azúcar que habíamos reservado. Una vez que se forman picos más tiesos y la mezcla brilla paramos y echamos las claras montadas sobre la masa reservada. Ahora, con mucho cuidado, ayudándonos de unas varillas de mano, mezclamos con movimientos envolventes de abajo a arriba.
Cuando esté todo bien mezclado vertemos en el molde de angel food, sin engrasar ni enharinar. Ponemos en el horno en posición central y horneamos durante unos 45 minutos, o hasta que lo veamos bien dorado y al pinchar con una brocheta salga limpia.
Al sacar del horno damos la vuelta al molde y lo dejamos enfriar al menos media hora apoyado en las tres "patitas". Una vez pasado este tiempo, pasamos una espátula alrededor para facilitar el desmoldado. Y listo para comer. Es muy ligero y apetece a cualquier hora ¡seguro que os gusta!
Variante de naranja o mandarina: cambiamos el zumo de limón y el agua por 80 gramos de zumo de naranja o de mandarina; sustituimos la ralladura de limón por ralladura de naranja o mandarina y el extracto de limón por extracto de vainilla.
miércoles, 11 de enero de 2012
Bundt cake de naranja y crema (con minidiccionario)
¡¡¡Sigo aquí!!! ¡¡¡Enero no va a poder conmigo!!! Bueno, más bien el papeleo quizás pueda conmigo, pero no, no lo va a conseguir, terminaré la declaración trimestral a tiempo! Y entre factura y factura hago algún que otro bizcocho, un chiffon por aquí, un bundt por allá... Esto de los nombres de los bizcochos me recuerda que le debo a Rakel un diccionario de términos reposteros, prometo que lo haré, pero como esta entrada se la voy a dedicar a la receta del bundt cake pues empezamos con un minidiccionario.
¿Qué es un bundt cake? Pues no es más que un bizcocho horneado en un molde bundt... así que vamos con lo siguiente ¿Qué es un molde bundt? El molde bundt se caracteriza por tener un orificio central y por ser acanalado o estriado (actualmente los hay incluso con formas variadas castillos, flores, estrellas... ¡hasta tractores!). Los más conocidos son los Nordic Ware, una marca americana que los empezó a comercializar allá por los años 50 del siglo pasado. El nombre parece ser que viene de un típico bizcocho alemán, el Bundkuchen (llamado Gugelhupf en Austria y Gugelhopf en Suiza).
En estos moldes podemos cocinar cualquier bizcocho de miga densa, su forma se mantendrá perfecta gracias a su revestimiento y su gran calidad... En general se suelen hornear masas con mantequilla (muy tradicionales de Norteamérica). La receta que hoy os traigo es una de estas masas con mantequilla que además incluye crème frâiche. Esta crema que no es más que nata fresca espesa y ligeramente ácida, se puede encontrar en grandes hipermercados (en la foto veis dónde la compre yo).
INGREDIENTES
225 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar
4 huevos
ralladura de una naranja
1 cucharadita de extracto de vainilla
250 gramos de harina
1 cucharadita y media de levadura química
1 cucharadita y media de bicarbonato
media cucharadita de sal
200 mililitros de crème frâiche
120 mililitros de zumo de naranja
PREPARACIÓN
Engrasamos el molde pincelando con aceite o con spray desmoldante. Precalentamos el horno a 175º C.
En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que blanquee y adquiera volúmen. Separamos las yemas de las claras y añadimos las yemas a la mantequilla, una a una, batiendo bien antes de incorporar la siguiente. Agregamos la ralladura de naranja y el extracto de vainilla.
En otro bol mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal, batiendo un par de minutos con unas varillas de mano (además de mezclar ahorramos tamizar la harina). Agregamos a la mezcla anterior alternando con la crema agria. Añadimos ahora el zumo, batimos y reservamos.
Batimos a parte las claras hasta montarlas y vertemos con cuidado sobre la mezcla anterior. Mezclamos con una espátula de silicona, con movimientos envolventes de abajo a arriba, hasta que esté bien integrado. Vertemos en el molde y horneamos durante una hora aproximadamente (dependerá de cada horno).
Al sacar el horno dejamos en el molde unos 10 minutos y luego desmoldamos sobre una rejilla para enfriar.
Podemos tomarlo así o cubrirlo con un glaseado de naranja. El glaseado es muy sencillo, calentamos en un cazo a fuego bajo 50 gramos de azúcar con 100 mililitros de zumo de naranja, removiendo hasta que quede una mezcla un poco espesa. Dejamos templar y vertemos sobre el bundt. Nosotros nos lo hemos comido esta vez sin glaseado pero si queréis que se conserve jugoso más tiempo entonces os recomiendo el glaseado de naranja.
Y ahora... a seguir con las facturas (emoticono de resignación)
viernes, 23 de diciembre de 2011
Bundt cake de avellanas y café
¡Se me acumulan las recetas! Espero tener unos días de descanso estas fiestas porque quiero actualizar el blog con recetas pendientes y con el ajetreo pre-navideño no me da tiempo a dedicarle más horas al blog... me da una penita... Lo malo es que luego llegará el ajetreo pre-fin de año y el lío pre-reyes... en fin, que nos ponemos en enero a la de ya.
Y encima si me lío a hablar (escribir) y no pongo la receta pues peor aún ¿verdad? Así que hoy no os echo charlas, sólo comentaros que este bundt me lo llevé el fin de semana pasado a la comida familiar junto con un angel food cake, y pensaréis... ¡pero cuántos erais en la comida! Pues sólo seis, pero así tuvimos también para repartir y llevarnos un poquito a casa cada familia... otra tradición familiar, jeje.
INGREDIENTES
225 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
225 gramos de azúcar caster
50 mililitros de café
4 huevos
220 gramos de harina
1 cucharada de levadura química
60 gramos de avellanas
40 gramos de pepitas de chocolate
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 175º C y preparamos el molde con spray desmoldante. En un bol batimos la mantequilla con el azúcar durante un par de minutos (si usamos azúcar común lo batimos más tiempo). Agregamos el café y los huevos uno a uno, incorporando bien el primero antes de añadir el siguiente.
En otro bol tamizamos la harina junto con la levadura y vamos añadiendo a la mezcla anterior poco a poco mientras batimos. Cuando esté bien mezclado agregamos las avellanas (las habremos troceado antes en una picadora o metiéndolas en una bolsa y apretando con un rodillo) y el chocolate y repartimos por la masa con una espátula.
Vertemos en el molde y horneamos durante unos 45 minutos. Al sacar del horno lo dejamos en el molde unos 5 minutos y luego desmoldamos sobre una rejilla, donde lo dejamos enfriar por completo.
Y está... ummm, para tomar con un cafetito a media tarde es ideal. ¿Lo probáis?
domingo, 18 de diciembre de 2011
Un reto y dos tartas (primera parte)
Nooo, que no me había olvidado del blog... es que llevo una semana de lo más liada, todas las noches horneando, decorando... y bueno, los días me los ocupan la tienda y los niños, así que no daba para más el tiempo. Y todo esto viene de lejos, del cumpleaños de Adrián en septiembre. Entonces mi tarta de Bob Esponja se hizo, digamos, un poco famosa en el cole y llegó a oídos de la Asociación de las Amas de Casa de Saldaña... a los pocos días me llamaron para pedirme que colaborase en la semana gastronómica que organizan todos los años por estas fechas... y ¡no pude negarme! Ya les advertí que esto mío es pura afición y que no estoy cualificada para enseñar a nadie, pero bueno, se trataba sólo de una breve charla y una demostración de lo que se puede hacer con el fondant, así que me animé.
La idea era, además de hablar un poquito, lo imprescindible (les conté qué es el fondant, cómo puede hacerse, teñirse, cómo se decoran tartas, galletas, cupcakes...) hacer unos ejemplos de decoración en el propio salón de actos donde celebran la semana gastronómica, así que allí que me fui cargada con todos mis bártulos decoradores, y con muestras de galletas, cupcakes y tartas, unos ya decorados y otros para decorar allí.
Claro, a poquito que fuese de cada cosa esto lleva su tiempo, así que desde el lunes por la noche me he pasado todas las noches de la semana y varias mañanas trabajando en ello. El lunes preparé la masa de las galletas y el dosier con el texto y las recetas de la charla, el martes las horneé y empecé a decorar. El miércoles hice los bizcochos, el jueves los rellené y decoré la primera tarta... también horneé dos tandas de cupcakes. Fue el día más intenso! Y finalmente el viernes por la mañana ultimé detalles, preparé frostings, decoré varios cupcakes, organicé todo en cajas y bolsas y preparé unas fotografías en el portátil para proyectarlas durante la charla.
Y las cinco estaba en el salón de actos preparando todo junto con Mª Victoria y algunas de las socias. ¡¡¡No os imagináis que nervios tenía!!! Pero fueron los primeros 5 minutos, después de la presentación que me hizo Mª Victoria (¡gracias!) y de darme un par de detallitos por cortesía de la Diputación de Palencia, empecé con la charla y las fotos y creo que la oscuridad de la sala ayudó a que mis nervios pasaran. Luego cuando comencé con la decoración ya estaba mucho más tranquila y la tarta que decoré en escasos minutos (llevaba todos los materiales y decoraciones preparadas, no suelo ser tan rápida! además era muy sencilla) quedó bastante bonita e incluso me aplaudieron! (qué vergüenza me dio ahí).
Seguimos con los cupcakes y una chica de las más jóvenes (siiii, la gente joven también se anima!) subió voluntaria y se lo pasó pipa decorando con buttercream y fondant. Terminamos con unas galletas, ya no dio tiempo a decorar todas las que llevaba pero al menos se hicieron una idea del proceso. Y para terminar repartieron en lotes todas las cositas que llevé y que había hecho allí y las sortearon entre las asistentes, así que siete de ellas se llevaron el postre a casa, espero que les gustase :-)
Y termino ya con la crónica, porque así no llegamos nunca a las recetas... Sólo quería agradecer a la asociación la confianza y el honor de haberme invitado a su semana gastronómica, un enorme GRACIAS.
Como os he contando, hice varias cosas para el viernes, las galletas con mi receta preferida, las de chocolate blanco, los cupcakes de naranja y jengibre y también los de limón. Todo esto lo tenéis en varias entradas del blog, pero las tartas son menos habituales por aquí así que os contaré cómo las hice.
La tarta del lazo tenía dentro un bizcocho de vainilla en dos capas, mojado con sirope de fresa y relleno con crema de limón. La tarta sencilla de las flores rosas y negras tenía una primera capa de brownie de chocolate, otra de bizcocho de vainilla, ambos mojados con sirope de chocolate y rellenos también de crema de limón. Como veis me encantan los contrastes y el toque ácido de las fresas y el limón.
Lo del sirope puede sonar raro pero es uno de mis "preferidos" para mojar bizcochos... el almíbar queda demasiado dulzón, para algo es agua y azúcar... así que en la mayoría de mis tartas, siempre que el sabor combine, uso sirope de fresa aguado para que penetre mejor en el bizcocho. Puede comprarse o hacerse casero con fresas, un poquitín de azúcar y agua, cociendo y triturando sin más, ahh, y pasando por un colador para eliminar las pepitas. En el caso del sirope de chocolate igual, lo aguamos un poco y listo para mojar el bizcocho.
Pero vamos con las recetas... la del bizcocho de vainilla es de Sugarmur, muy recomendada, queda perfecto y se corta y perfila muy bien:
BIZCOCHO DE VAINILLA
INGREDIENTES (molde de 10*7 cm y molde de 18*4 cm)
5 huevos medianos (4 si son grandes)
2 cucharadas de agua caliente
130 gramos de azúcar pulverizado
1 cucharada de extracto de vainilla
110 gramos de harina
40 gramos de maicena
5 gramos de levadura
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 175 gramos y pulverizamos los moldes con spray desmoldante (o engrasamos).
Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve; cuando estén casi listas añadimos un tercio del azúcar para que no se bajen. Reservamos.
En otro recipiente ponemos las yemas y el agua y las batimos unos cuantos minutos, hasta que esponjen y tripliquen el volumen. Añadimos ahora poco a poco las claras montadas y mezclamos con una espátula de abajo a arriba, para que no se bajen. Agregamos el extracto de vainilla y a continuación las dos harinas junto con la levadura tamizadas. La mezcla de harinas la añadimos poco a poco, mezclando con suavidad con la espátula.
Una vez lista la masa la echamos en el molde (o los moldes, en mi caso) y horneamos durante unos 20 minutos. Cuando veamos que ya está dorado y firme podemos comprobar la cocción con una brocheta. Si sale limpia sacamos el bizcocho del horno.
Lo dejamos reposar en el molde 5-10 minutos y a continuación lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez frío ya se puede cortar y rellenar aunque es recomendable dejarlo reposar de un día para otro en la nevera, envuelto en papel film.
Como ya os he explicado cómo mojé el bizcocho, lo siguiente sería el relleno, la crema de limón, que no es más que el famoso lemon curd, en mi caso preparado con la receta del libro de Repostería y Pastelería de Thermomix:
LEMON CURD (Crema de limón)
INGREDIENTES (700 gramos)
250 gramos de azúcar
piel de un limón
175 gramos de zumo de limón (unos 4 limones)
120 gramos de mantequilla
4 huevos
PREPARACIÓN
Primero pulverizamos el azúcar en velocidad progresiva 5-10 durante 30 segundos. Añadimos la piel del limón y pulverizamos de la misma manera. Agregamos el zumo, la mantequilla y los huevos y programamos 20 minutos, 90º C, velocidad 4. Una vez lista la pasamos a un bote y la dejamos enfriar. Cuando esté fría se guarda en la nevera y dura varias semanas. Con esta cantidad yo he rellenado las dos tartas y me ha sobrado aún un poquito.
Una vez que tenemos listo el bizcocho y el relleno sólo nos queda cortar (ponemos unos palillos para marcar la colocación correcta de las capas) y rellenar. Y tras esto cubrir el bizcocho con una capa de "pegamento" para que se adhiera el fondant. En mi caso el pegamento usado fue una ganaché de chocolate que es tan sencilla de preparar que ni os pongo la receta, sólo hay que calentar 200 gramos de nata líquida para montar y antes de hervir retirar del fuego, añadirle 200 gramos de chocolate de cobertura cortado en trocitos y remover hasta que se disuelva; una vez frío quedará una consistencia cremosa ideal para cubrir tartas. Y también se puede montar y sirve como relleno.
La cobertura de ganaché la aplicamos con una espátula... ¿cómo hacer para que quede lisa? Pues con paciencia y tiempo... también ayuda meter un rato la tarta en la nevera y pasando de nuevo la espátula limpia y mojada en un poco de agua.
Cuando esté bien cubierta la dejamos en la nevera unas horas para que el ganaché se endurezca.
Y por fin, después de todo este proceso... a cubrir y decorar nuestra tarta! La decoración del lazo es sencilla, sólo requiere tiempo para que las piezas se sequen un rato y luego no se estropeen al pegarlas. Yo me guié por algunos tutoriales que hay por la red, como este de Tartacadabra. Primero extendí la capa de fondant blanco (Sodifer, ya sabéis que me he vuelto fiel a la marca) y la texturicé con una lámina. La apliqué sobre la tarta y procuré no usar el alisador para no chafar la textura. Luego corté dos tiras de fondant naranja y las pegué imitando las cintas del envoltorio del regalo. A continuación hice las piezas de los lazos, como en el tutorial de Tartacadabra, y los tirabuzones de la misma manera, enrollando el fondant en una brocheta. Después de dejar secar las piezas un par de horas lo monté todo encima de la tarta. Terminé aplicando un cordón decorativo en la base que además disimula las imperfecciones del acabado. ¡Y listo!
Me hubiera gustado enseñaros el corte pero no era plan de pedirle a la señora que le tocó que me hiciese una foto. También quisiera haberos enseñado fotos del proceso pero ha sido todo una contrarreloj y ni me acordé de la cámara. Para la próxima prometo un paso a paso bien detallado con fotografías.
La tarta que decoré en la charla os la enseño en otra entrada mejor, que esta ha quedado ya demasiado larga y no es plan de aburrir a nadie. ¡No os vayáis lejos! En breve... ¡tarta florecitas!
lunes, 12 de diciembre de 2011
Layer cake de coco con frosting de fresa y mascarpone
¿Sabéis que tocaba hoy? Siiiiii, comida familiar!!!! Han fallado mi hermano y mi cuñada pero por la tarde también han estado así que todos han catado el postre (biennnn) y como son mis más exigentes jueces y el veredicto ha sido... ¡está de muerte! Pues he quedado más que contenta con el resultado. Y que conste que no siempre me salen bien los experimentos (que si, que esto también es un experimento), que luego me preguntáis en Facebook y si, también salen gazapos de vez en cuando, como con las galletas... Me pasó la semana pasada con un Angel Food Cake, y eso que seguía una receta de Williams Sonoma; nos lo comimos si, pero estaba bastante insípido, la verdad. Para el próximo seguiré las recetas nacionales ;-)
El viernes estaba ojeando el libro de la Primrose Bakery y, cuando di con el apetecible Coconut Cake, me acordé de que tenía un par de bolsitas de coco rallado en la despensa. Así que, como a las once y pico de la noche me puse manos a la obra con antojo de coco. Empecé con el libro abierto, pero al final lo cerré porque quería reducir la receta a la mitad y hacer algunos cambios... ya estamos con los experimentos (pensaba mientras Raúl).
Al reducir la receta hice un layer sólo con dos capas así que preparé solamente dos moldes desmontables de 18 centímetros, esta vez sin papel de hornear, como tienen una buena capa antiadherente probé a echar solo spray desmoldante y funcionó! Os pongo ingredientes y cantidades:
INGREDIENTES
125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
170 gramos de azúcar moreno pulverizado
2 huevos
1/2 cucharadita de aroma de coco
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
80 gramos de coco rallado
75 mililitros de leche
200 gramos de harina bizcochona (con levadura)
PREPARACIÓN
Primero precalentamos el horno a 175º C y pulverizamos el azúcar moreno en Themomix o en otro robot si tenemos. Si no lo pulverizamos tendremos que batir durante más tiempo. Agregamos a la mantequilla y batimos un par de minutos o tres, hasta que comience a blanquear y quede cremoso. Añadimos ahora los huevos, uno a uno, batiendo bien. Seguimos con el aroma y el extracto, el coco, la leche y la harina. Batimos bien la mezcla y repartimos en los dos moldes, unos 350 gramos de masa en cada uno (si usamos de 18 centímetros).
Con un poquito de masa que me sobró llené una cápsula de cupcake que luego decoré con fondant al estilo propio de las fechas ;-)
Horneamos unos 30 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez fríos se pueden rellenar en el momento o dejarlos reposar de un día para otro. Yo los dejé hasta el domingo por la mañana en la nevera, envueltos en papel film.
Unas horas antes de la comida los saqué de la nevera y los dejé a temperatura ambiente hasta que preparé el frosting...
FROSTING DE FRESA Y MASCARPONE
A todo esto... ¿Os he contado que me he vuelto fan total del mascarpone? Desde que lo uso en los frosting he dejado de lado las buttercream que nos empalagan demasiado. Quedan tan ligeros y frescos pero a la vez con una consistencia tan buena... no puedo vivir sin mascarpone en mi nevera! Así que, aunque la receta de la Primrose llevaba una buttercream de vainilla yo opté por el mascarpone:
250 gramos de queso mascarpone
125 gramos de yogur griego de fresa
75 gramos de azúcar glass
un poco de colorante rojo (opcional)
coco para espolvorear
Batimos todos los ingredientes, salvo el coco, durante un par de minutos, dejamos unos 20-25 minutos en la nevera para que tome consistencia y listo para decorar. Una vez listo rellenamos el layer, lo cubrimos y espolvoreamos el coco rallado por encima... ¡listo para comer!
Si os gusta el coco ¡tenéis que probarlo!
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Layer cake de calabaza con frosting de mango
Os contaba hace poco que lo de añadir verduras a un postre no era muy de mi agrado hasta hace poco, pero esto ha sido pasar de no echar ni una gota a usarlas en todos los postres (o en casi todos, no vamos a exagerar). Y si además consigo que hasta mi niño mayor devore literalmente un bizcocho, él que en lo poco goloso ha salido a su padre, pues habrá que rendirse a la evidencia de que sí, las verduras en los postres funcionan estupendamente.
La calabaza llevaba varios días en mi cocina, casi me dio pena trocearla para cocerla con lo "mona" que quedaba en la encimera, pero tenía otros planes para ella a parte de los decorativos. Para este layer, más el bizcocho que hice a parte, usé más o menos la mitad... el resto espera su turno :-)
INGREDIENTES
430 gramos de calabaza
4 huevos
400 gramos de azúcar
200 gramos de aceite de girasol
1 cucharadita de extracto de vainilla
350 gramos de harina
3 sobres (dobles) de gasificante
1 cucharadita de canela molida
1 pizca de sal
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 175º C.
Primero debemos cocer la calabaza, yo lo hice en FussionCook durante 7 minutos y después la dejé escurrir bien. La masa del cake la hice en Thermomix pero podéis usar también batidora de varillas o amasadora.
Ponemos la calabaza cocida en el vaso y trituramos durante 10 segundos a velocidad 6. Sacamos del vaso y reservamos. Ponemos la mariposa, añadimos los huevos y el azúcar y programamos 3 minutos velocidad tres y medio. Al terminar, retiramos la mariposa, echamos la calabaza de nuevo al vaso y mezclamos durante 10 segundos a velocidad 4.
Agregamos el aceite y la cucharadita de extracto de vainilla y mezclamos otros 5 segundos a velocidad 4. Incorporamos la harina mezclada con la canela, la sal y los tres sobres dobles de gasificante (podéis usar también un sobre de levadura, a mi se me había terminado y por eso usé el gasificante, un sobre más de lo que correspondería por la cantidad de harina ya que la calabaza hace que sea muy húmedo y necesite esponjar más). Mezclamos 10 segundos a velocidad 4 y luego un minuto y medio en velocidad espiga. Terminamos de mezclar con la espátula y vertemos en los moldes engrasados.
Yo utilicé tres moldes de 18 centímetros pero con estas cantidades podéis hacer una cuarta capa, si disponéis de moldes suficientes, o usar un molde más grande y partir luego el bizcocho en las capas que queráis. En mi caso, no quería hacer más de tres capas, así que horneé el resto de la masa en un molde de corazón y este bizcocho nos lo comimos tal cual, espolvoreado con azúcar glass... y voló! De este mis niños se comieron hasta las migas.
Los horneamos durante 20-25 minutos, más si usáis un sólo molde. Al sacar del horno ya sólo nos queda dejar enfriar sobre una rejilla. En mi caso, una vez fríos, forré bien los bizcochos (salvo el de corazón) con film transparente y los dejé en la nevera hasta el día siguiente.
Del bizcocho corazón veis aquí el corte un ratito antes de que desapareciese... estaba especialmente jugoso.
Con los otros tres bizcochos, al día siguiente, preparé el layer rellenando y cubriendo con un frosting de mango muy ligero y no muy dulce, como les gusta en mi casa. La receta a continuación:
FROSTING DE MANGO
100 gramos de mantequilla
100 gramos de mango
100 gramos de queso crema
100 gramos de azúcar glass
175 gramos de nata para montar
Trituramos el mango en Thermomix o con una batidora y reservamos. Batimos la mantequilla hasta que esté cremosa, agregamos el mango y el queso y mezclamos bien. Seguimos con el azúcar y batimos un par de minutos para integrarlo bien con la mezcla. Reservamos en la nevera. En otro bol montamos la nata bien firme y a continuación mezclamos con la crema que tenemos reservada en la nevera, mezclando con movimientos envolventes de abajo a arriba. Dejamos enfriar bien en la nevera y poco antes de servir rellenamos el layer y lo cubrimos.
¡Y queda así de rico! En casa ha sido una de las combinaciones que más ha gustado últimamente ¿os animáis a probarlo?
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