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jueves, 10 de abril de 2014

Macarons Hello Kitty y La Tallerería


Lo sé, no tengo perdón, no actualizo el blog... es lo que tiene esto de tener tantos "frentes" abiertos, que al final no se llega a todo. En Facebook alguna cosita os voy enseñando, pero lo del blog ya no tiene excusa. Para intentar remediar mi ausencia por aquí os dejo hoy una receta de esas que te atrapan, que te hacen volverte una adicta a estos pequeños manjares. Es de macarons y es de Belén, de Cupcakes a Gogó, a la que conoceréis ya de sobra (aunque para los despistados os diré que es una artista, tanto de los macarons como de cualquier receta que se ponga a su alcance). Aunque no llego ni de lejos al nivel de Belén, puedo contaros que he horneado ya unas cuantas tandas de macarons, he probado unas cuantas recetas y sin duda, una de las que mejores resultados me ha dado, dentro de las que se elaboran con merengue francés, es esta de Belén.

Los macarons pueden asustar a priori, si empezáis a obsesionaros con los dulces parisinos y a leer por la red, veréis que suelen dar unos cuantos dolores de cabeza, no sale el pie, explotan, se deforman... vamos, problemas varios que hacen que lograr el macaron "casi" perfecto parezca misión imposible. Bueno, pues si, no son sencillos, no lo voy a negar, pero tampoco tan complicados como puede parecer.

Mi consejo si los macarons se os resisten un poco y queréis aprender todos sus secretos es que os apuntéis a los talleres que imparte Belén en La Tallerería, la plataforma de enseñanza online de Mensaje en una Galleta. Nos os defraudará y terminaréis el curso haciendo verdaderas maravillas en forma de macaron.



Yo debo confesar que, a parte de adicta a los macarons, me he vuelto adicta a La Tallerería. Además de la variedad de cursos que podéis encontrar (de temas variados relacionados con la repostería creativa y fotografía) es que cuentan con unos profesores de lujo y el entorno es muy intuitivo y fácil de usar, con espacio para documentación, foros de consulta, vídeos de apoyo y la tutoría y la ayuda de los "profes", que se desviven porque aprendas todo y más sobre el tema del taller.

Por el momento ya he hecho el taller de Galletas decoradas con Miriam y Estíbaliz, el de Macarons al Milímetro con Belén y ahora estoy en el de Fotografía culinaria con Sonia de A qué saben las nubes. Y en breve empiezo Macarons Le Must y Fotografía infantil... y hoy salen unos cuantos talleres más... ya estoy con el dedo en el ratón para cazar mi plazar para el taller de Tartas perfectas con María de Sweet Little Cakes. ¿Es o no obsesión lo mío con La Tallerería? En mi defensa debo decir que no soy la única, muchas compañeras de curso ya nos conocemos de varios talleres y repetimos incansables. Además es que el ambiente en los foros es tan cordial que ya nos sentimos como en casa, así que nos quedaremos por mucho tiempo :-D

Y no me enrollo más, os dejo la receta de Belén para unos macarons infalibles. ¡No dejéis de probarlos!



INGREDIENTES

* La receta original lleva el doble de ingredientes pero yo siempre hago la mitad, salen unos 8-10 macarons completos (16-20 coquilles)

55 gramos de almendra molida (uso marca Hacendado).
100 gramos de azúcar glass (uso Azucarera o Hacendado).
45 gramos de claras envejecidas (clara de huevo que ha reposado en la nevera un par de días, evitad las claras pasteurizadas).
15 gramos de azúcar normal
colorantes en gel al gusto (en los macarons de Kitty no he usado)

PREPARACIÓN

En primer lugar preparamos la mezcla de almendra molida y azúcar glass. Yo lo peso y lo echo en el vaso de la Thermomix, le doy unos cuantos segundos (10-15) a velocidad 10 y queda listo para usar. Para que luego cueste menos integrar con las claras montadas (macaronage) podemos tamizar. Reservamos.

Preparamos una manga pastelera con una boquilla redonda de un cm. de diámetro aproximadamente. Preparamos también una bandeja de horno con una lámina de teflón si tenemos (sino podemos usar papel de horno o un tapete tipo Silpat). No os recomiendo los tapetes especiales para macarons, tengo uno y nunca me han salido bien usándolo. Si no tenéis mucha práctica con la manga y queréis que os salgan iguales los macarons es recomendable usar una plantilla. En este enlace podéis descargaros la que más os guste: Plantillas para macarons.

Sacamos las claras envejecidas de la nevera y las ponemos en un bol para montar con varillas o en el vaso de nuestra amasadora si tenemos. Empezamos a montar y cuando comiencen a espumar añadimos los 15 gramos de azúcar normal (aproximadamente una cucharada sopera). Seguimos batiendo hasta conseguir un merengue duro. Al final añadimos el colorante si lo deseamos, poquito a poco aunque teniendo en cuenta que el color bajará al mezclar con la almendra y el azúcar y también luego durante el horneado.

Una vez listo el merengue añadimos la mezcla de almendra y azúcar y mezclamos con movimientos envolventes, con suavidad pero sin miedo. Hay que lograr una mezcla homogénea pero no líquida. Cuando esté lista la pasamos a la manga y comenzamos a formar círculos sobre el teflón (o el papel, o el Silpat...). Terminamos la masa y llega el momento del secado. Los dejamos reposar durante un tiempo que puede variar entre media hora y varias horas según la humedad que haya en el ambiente. Estarán listos para hornear cuando la superficie esté seca al tacto.

Precalentamos el horno a 150 grados y, una vez secos, horneamos los macarons durante 12 minutos. Estos tiempos y temperatura son para mi horno, en los vuestros tendréis que probar hasta dar con los que os funcionen, ya que cada horno, como sabéis, es diferente. Y para hacer buenos macarons es imprescindible conocer bien nuestro horno. Yo los coloco en la parte central del horno pero en otros hornos funcionan mejor otras posiciones.

Una vez horneados los dejamos enfriar sobre la bandeja y ya fríos los despegamos ayudándonos con un cuchillo afilado (si están bien horneados y usamos teflón seguramente no hará falta usar cuchillo) y los guardamos en un recipiente hermético dentro de la nevera. Lo ideal es que reposen en la nevera durante al menos 24 horas pero en mi casa no suelen durar tanto. En cuanto los relleno y saben que están ahí los asaltos a la nevera son constantes :-D

Para el relleno de estos macarons yo he usado nata vegetal (de la marca Puratos) con puré de fresas, sin añadir azúcar ya que esta nata ya está un poquito dulce y tampoco nos gustan las mezclas demasiado dulces.



El bocado tiene que quedar como veis aquí arriba, tierno y suave, sin ser pegajoso. Si están bien horneados los macarons son una delicia que se deshace en la boca ¡da gusto morder estos pequeños dulces!

Espero que os haya gustado y os animéis a probar.





martes, 7 de agosto de 2012

Galletas de naranja de Peggy Porschen



En mi última compra compulsiva de libros en Amazon, entre otros, cayó el estupendo Boutique Baking de Peggy Porschen. ¡Qué maravilla de libro! Bueno, y qué decir de Pretty Party Cakes, o de Tea with Bea, o Miette... si es que me gustan todos, pero este de Peggy me tiene enamorada. Así que no perdí ocasión de probar una receta a la primera ocasión, el cumpleaños de mi cuñada. Como ya va siendo habitual, mis regalos en los últimos cumpleaños son dulces, tartas, cupcakes, galletas... Para mi cuñada, como sé que le encantan las galletas, lo tuve fácil. Primero pensé en hacer la receta de siempre, la de chocolate blanco, pero luego me acordé de la sección de galletas de libro de Peggy y me gustó la primera que aparece: Citrus Butterfly Biscuits. Peggy hace unas preciosas mariposas con esta receta y las decora de una forma tan simple (con azúcar glass y stencils) pero tan elegante... Como mi colección de stencils no es muy amplia y el azúcar glass no me parecía la opción más duradera de cara a empaquetarlas, finalmente opté por el fondant y con texturizadores y marcadores varios jugué un poco con los colores y este fue el resultado. ¡A mi cuñada le encantaron!


INGREDIENTES

250 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar glass (Peggy usa caster pero yo he utilizado glass)
ralladura de dos naranjas
1 huevo grande
500 gramos de harina


PREPARACIÓN

Ponemos en el bol de la amasadora la mantequilla, el azúcar (mejor si lo tamizamos antes) y la ralladura de naranja y batimos durante varios minutos a velocidad media, hasta que la mezcla blanquee y crezca un poco. Añadimos ahora el huevo ligeramente batido y mezclamos hasta que se integre bien con la mezcla anterior. Bajamos un poco la velocidad y vamos añadiendo a cucharadas la harina previamente tamizada hasta terminarla.


Una vez integrada la harina sacamos la masa del bol y formamos dos bolas  que estiramos con un rodillo regulable entre dos hojas de papel de hornear. Reservamos en la nevera varias horas, mejor incluso si es toda la noche (yo suelo preparar las masas por la noche y horneo a la mañana siguiente). Una vez se haya enfriado bien la masa ya podemos cortar con los cortantes que escojamos. Con la masa fría podemos ir pasando las galletas directamente a la bandeja de hornear desde el cortante. Si tardamos más de la cuenta y la masa se ablanda es mejor meter otro rato en la nevera antes de hornear.


Para hornear las galletas precalentamos el horno a 175 grados con calor arriba y abajo. Una vez caliente vamos metiendo las bandejas en la parte central y horneamos durante unos 6-10 minutos, dependiendo del tamaño de la galleta y de cómo caliente nuestro horno. No hay que dorarlas mucho, sólo un poquito por los bordes. Al sacarlas del horno aún estarán blandas y hay que manipularlas con cuidado para dejarlas enfriar en una rejilla. Una vez frías quedarán consistentes y crujientes pero no demasiado duras como nos pasaría si las tostamos mucho.


Cuando estén frías ya están listas para decorar. Como os he contado, en vez de stencils y azúcar glass como Peggy, he usado fondant Sodifer de colores, láminas texturizadoras y marcadores de fondant. ¿Os gustan?



Por cierto, me había olvidado por completo de que el blog ha cumplido ya un año ¡su primer cumpleaños! El día 27 de julio para ser más exactos, pero como he estado tan ausente el mes pasado ni me acordé del evento, menudo desastre... Así que como este cumpleaños se merece una celebración especial voy a preparar un sorteo de cositas relacionadas con el fondant, los cupcakes, las tartas y todas esas cosas dulces a las que está dedicado el blog. En cuanto saque un ratito hago fotos de los regalos y publico el sorteo.


domingo, 13 de mayo de 2012

Cupcakes choco-choco para el día de la madre



Estos cupcakes acompañaron a un tiramisú el domingo pasado en la comida que hicimos en la casa del pueblo para celebrar el día de la madre. Como éramos unos cuantos opté por llevar dos postres y no fue mala idea, así hubo para todos los gustos. Además, como entre todos los comensales había cuatro que éramos mamás, cuatro de los cupcakes llevaron una rosa roja a modo de decoración sobre el frosting que había preparado. Gustaron mucho, tanto a las mamás como a todos los demás que no celebraban su día.

La receta del cake está basada en los "chocolate cupcakes" del pequeño libro de la Hummingbird Bakery, una joyita a la recurro muchas veces y que os recomiendo especialmente. Tiene unas variaciones en las cantidades de los ingredientes y la forma de preparación, pero la esencia parte de esta receta. Es un cake muy jugoso y rico que sirve también para layers, no dejéis de probarlo.

INGREDIENTES (para 12 cupcakes)

70 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar
1 huevo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
100 gramos de harina
20 gramos de cacao en polvo sin azúcar (Valor)
1 cucharadita y media de levadura
1 pizca de sal
120 mililitros de leche

Virutas o trocitos de chocolate blanco (opcional)



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 175º C y colocamos las cápsulas de los cupcakes en el molde. En Kitchen Aid o en cualquier otro robot o batidora de varillas ponemos la mantequilla con el azúcar y batimos a velocidad media hasta que la mezcla comience a blanquear y quede bien integrada. Añadimos el huevo y seguimos batiendo. Lo mismo con el extracto de vainilla.

En un bol tamizamos la harina junto con el cacao y añadimos la levadura y la sal. Mezclamos bien y empezamos a agregar esta mezcla de ingredientes secos a la mezcla anterior de mantequilla, azúcar y huevo. Alternamos un poco de la mezcla de harina con la leche hasta terminar de agregar todos los ingredientes.

Una vez integrado todo pasamos a repartir la mezcla en las cápsulas. Colocamos una cucharada en la base de la cápsula y ponemos (si queremos que el cupcake tenga sorpresa en forma de chocolate blanco) unas virutas o trocitos de chocolate blanco. En mi caso, se me ocurrió la brillante idea de colocar un Candy Melt, pero no os lo recomiendo ya que pesa mucho y al hornear se baja al fondo de la cápsula, así que mucho mejor trocitos pequeños o virutas que queden integradas en la masa. Cubrimos las virutas o trocitos con otra cucharada de mezcla y horneamos unos 20-25 minutos, ya sabéis, dependiendo de cada horno.



Al sacar del horno dejamos unos cinco minutos dentro del molde y luego ya retiramos los cupcakes y los dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para el frosting recurrí de nuevo al Swiss Meringue Buttercream de chocolate blanco que tanto les había gustado en el layer cake de mi cumpleaños. Añadí un poco más de chocolate y quedó muy rico y nada empalagoso, ¡hasta mi cuñada se lo comió a cucharadas!

La receta la tenéis en el post anterior, el del layer de dos chocolates, aunque eché 200 gramos de chocolate blanco en vez de 150. Utilicé de nuevo las claras deshidratadas porque quedan unos merengues muy firmes y aguantan bien el calor que empieza a hacer.



Las rosas de los cupcakes para las mamás están hechas con fondant Sodifer de color rojo. En este caso, en vez de formar los pétalos con bolitas de fondant utilicé un cortador para rosas y calas de Städter que es estupendo para estos trabajos, se consiguen unas flores divinas. Os dejo una foto, aunque es del teléfono, pero para que veáis cómo son.



Espero que os hayan gustado :-)


domingo, 6 de mayo de 2012

Layer Cake dos chocolates



¡Ainsss! Que se me pasó marzo, y abril... y ¡llegó mayo! Se me pasan los días, las semanas y los meses que no me doy ni cuenta, mis niños crecen y yo... pues me hago vieja, ya 32 que cayeron hace unos días. Así que tocaba celebrarlo y hacer tarta. En mi casa les apetecía algo... ya sabéis, como dicen ellos, fácil de comer, una tarta mousse, o alguna de queso, o de limón fresquita... pero yo tenía antojo de chocolate, y eso que no soy muy chocolatera, vamos, que me pones unas fresas y una tableta de chocolate y sin duda escojo fresas. Pero es que llevo unas semanas que me ha dado por el chocolate, así que, como la cumpleañera manda, pues hice lo que me apetecía, layer cake de dos chocolates. Para el bizcocho estuve un buen rato mirando recetas, blogs y libros, para terminar haciendo una "versión libre" del bizcocho de la tarta Selva Negra, como me suele pasar, menos mal que esta vez salió bien (que aún recuerdo mis últimos cupcakes tuneando una receta ¡qué desastre!). Y para el frosting hice una swiss meringue buttercream a mi manera, con chocolate blanco, receta made in mi casa, que curiosamente, también estaba muy rica, así que la he repetido hoy en unos cupcakes.

Sin más lío... vamos a la receta:

INGREDIENTES

100 gramos de harina
50 gramos de cacao en polvo (usé Valor)
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de azúcar avainillado
1 pizca de sal
3 huevos
150 gramos de azúcar
100 gramos de mantequilla
50 gramos de nueces picadas
75 gramos de leche



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180º C y pulverizamos tres moldes para layer (o uno de bizcocho normal, aunque luego habrá que cortar las capas) con spray desmoldante o enharinamos, al gusto.

En Thermomix (aunque se puede hacer al modo tradicional, tiramos de varillas y tardamos un poco más, pero el resultado es el mismo) ponemos en el vaso bien seco la harina, el cacao, la levadura, el azúcar avainillado y la sal. Programamos 20 segundos velocidad progresiva 5-10 y así queda todo mezclado y como pasado por el tamiz. Pasamos a un cuenco y reservamos.

Ponemos la mariposa y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 5 minutos, 37º C  velocidad 3 1/2 y al terminar programamos el mismo tiempo y velocidad pero sin temperatura. Añadimos después la mantequilla en dados a temperatura ambiente y mezclamos unos segundos en velocidad 3, hasta que veamos que se ha integrado en la masa. Añadimos ahora la mezcla de harina-cacao, las nueces picadas y la leche y mezclamos unos pocos segundos en velocidad 3. Terminamos de mezclar con la espátula y repartimos en los tres moldes.

Horneamos unos 20-25 minutos (dependerá de cada horno) y desmoldamos sobre una rejilla para que los bizcochos se enfríen. Mientras, preparamos el frosting...



SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE CHOCOLATE BLANCO

150 gramos de clara de huevo
220 gramos de azúcar
280 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
150 gramos de chocolate blanco

Me pasó que no tenía claras pasteurizadas de las que suelo comprar en Mercadona y me daba mucha pereza usar huevos y dejar yemas "desparejadas", así que usé clara deshidratada, que suelo tener en casa para hacer la glasa. Usando 6 gramos de clara y 30 gramos de agua se consigue el equivalente a una clara de huevo. Sólo hay que batirlo hasta que el polvo se disuelve y luego usarlo normal, como haríamos con las claras de huevo.

Una vez preparada la mezcla, la paso al vaso de la Thermomix, me gusta hacer así el merengue suizo para no preocuparme de la temperatura, aunque también se puede hacer al baño maría, controlando que no se cuajen las claras.

En Thermomix ponemos la mariposa, echamos las claras y el azúcar y programamos un minuto por cada clara, 50º C velocidad 3 1/2. Una vez acabado, programamos el mismo tiempo y velocidad sin poner temperatura. A partir de este punto yo sigo en Kitchen Aid. Paso el merengue al vaso de la KA y lo monto bien firme. Mientras se monta se va enfriando y al terminar ya puedo ir agregando la mantequilla cortada en dados. También mientras se monta el merengue deshago el chocolate en el microondas y lo dejo enfriar un poco para añadir al frosting cuando ya se ha terminado de integrar la mantequilla. Sólo queda batir unos minutos más y nos quedará un swiss meringue buttercream delicioso y con una textura ideal.

Ahora queda montar la tarta, sencillo: bizcocho, capa de frosting, bizcocho, capa de frosting y bizcocho. Terminamos cubriendo con una buena capa de frosting y decorando con lo que más nos guste, en mi caso crocanti de almendras.



Y bueno, a pesar de no haber hecho caso a la familia, resulta que les gustó, así que... prueba del layer doble chocolate... ¡superada!




martes, 14 de febrero de 2012

Galletas glaseadas y amorosas



¡Feliz San Calentín a tod@s! Aquí en mi casa pasamos del dichoso San Valentín y celebramos San Calentín, que es menos conocido y más majo ;-) Sé de alguna otra casa donde celebran San Calcetín, el día del calcetín desparejado, también es una buena celebración. Aún así, aunque cambiemos de santo, nos ponemos también muy románticos, muy melosos, muy "lilis" como dirían por aquí... así que toca receta amorosa, o más bien decoración amorosa, porque la receta (o recetas) es de sobra conocida y lo mismo nos vale para un corazón que para un fantasma en Halloween.



Ya sabéis que con el fondant me llevo más o menos bien, pues con la glasa aún no hago buenas migas, me parece muy pringosa, lleva mucho tiempo, entre preparar, teñir, que si consistencia de delineado y consistencia de relleno, espera a que seque, luego que no se mezclen los colores... ufff, demasiado para mi paciencia, y eso que tengo bastante... pero también tengo bastante cabezonería y no me resigno en mi enemistad con la glasa, así que después de una temporada sin ganas de mirar las pequeñas boquillas y la clara de huevo, este fin de semana me lancé de nuevo con la aventura de la glasa. Y en buena hora... me di cuenta de que mis "útiles glaseros" son algo escasos para intentar hacer demasiadas filigranas... mis boquillas más pequeñas eran del número 2, no tenía ningun stencil que me facilitara la decoración, ni nada adecuado para filtrar la glasa... ¡horror!



Por suerte ayer llegó un pedido de Lindy's Cakes y... ¡biennn! ya tengo boquillas más pequeñas, de Ateco, que tienen muy buena fama entre las expertas en glasa, y también tengo stencils preciosos que además me parecen una forma rápida y muy socorrida de decorar con glasa (falta probarlos con fondant). ¡Esto ya es otra cosa! Así que ya os puedo enseñar unas galletas decentes y otras que tiran algo a cutre... vamos con ello.

Para las galletas decoradas en rojo y blanco he usado la receta de El Rincón de Bea. Directamente os remito a su blog, que seguro que todos conocéis, está perfectamente explicada la receta, paso a paso, con fotos y con observaciones a tener en cuenta. Yo prefiero las recetas de galletas sin huevo, pero estas están dentro de mis favoritas entre las que llevan huevo.



Para las galletas decoradas en rosa y blanco he utilizado mi receta favorita, las galletas de chocolate blanco... no sé si es que las he hecho ya tantas veces y les he cogido "el punto" o es que son tan sencillas pero quedan estupendas, tanto para decorar con fondant como para glasa, lisas, uniformes y resistentes sin ser duras. Si no las habéis probado os las recomiendo :-). La receta aquí.



La glasa la he hecho con albúmina en polvo de Funcakes, utilizando la receta que indican en el paquete, vamos, que no me he complicado la vida:

GLASA CON ALBÚMINA

10 gramos de albúmina en polvo
60 mililitros de agua
1/4 cucharadita de cremor tártaro
500 gramos de azúcar glass tamizado



PREPARACIÓN

Primero, con unas varillas manuales, se mezcla la albúmina, el agua y el cremor tártaro hasta que se disuelva todo bien y quede una mezcla espumosa. Se echa en el vaso de la amasadora, se agrega el azúcar glass y se bate durante unos 5 minutos a velocidad media-baja hasta que tenga una buena consistencia y esté bien mezclado.

También se puede hacer en Thermomix, mezclando primero agua, cremor y albúmina a velocidad 7 durante un minuto. Una vez esté bien mezclado se pone la mariposa, se añade el azúcar glass y se bate durante 5 minutos en velocidad cuchara.

Para teñir la glasa he usado colorantes Wilton y Americolor y definitivamente voy a hacer acopio de Americolor porque tiñen mejor y son más fáciles de manejar (otro pedido en camino... ¡qué ruina!).



Para las decoraciones he intentado hacer algo parecido a lo que con tanta maestría hace Haniela en este tutorial... y ella lo hace con una simple bolsa de bocadillos, qué maravilla... y me hace sentir completamente inútil con la manga... ¡necesito mucha práctica!



También me he inspirado en la genial Sugarbelle y sus galletas de encaje (aunque para estos menesteres creo que necesito las boquillas de agujero diminuto de Ateco y no las del número de 2 de Wilton que utilicé, con resultado... mejor no lo enseño).



Y finalmente, para dejar de complicarme la vida, he optado por terminar de decorar usando plantillas o stencils, tal y como hacen en este tutorial de Karen's Cookies, que es mucho más sencillo, se requiere menos pulso y quedan también muy apañadas ¿no os parece?

¡¡¡Mucho amor para todos, todos los días del año!!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Cupcakes románticos de arándanos



Esta entrada se la debo a dos personas, primero a Cris, que hace poco me decía en facebook que echaba de menos alguna receta de cupcakes. Y segundo a Eva que, también en facebook, me preguntaba si podía añadir mermelada de arándanos a un frosting de mascarpone. Pensando en ellas y en el bote de mermelada de arándanos que compré el otro día, anoche me dio el capricho de hacer unos cupcakes para celebrar San Valentín . También me influyó el magnífico tutorial de decoración de cupcakes con flores que publicó Alma de Objetivo Cupcake hace unos días, es que hace unas rosas tan perfectas que no podía dejar de pensar en ellas, así que mis cupcakes de arándanos tenían que llevar rosas sí o sí. Evidentemente mis rosas son bastante churros al lado de las de Alma, pero lo importante es que me han salido y que seguiré practicando!



Vamos con la receta.

INGREDIENTES (para 12 cupcakes)

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
125 gramos de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos a temperatura ambiente
125 gramos de harina
1/2 cucharadita de levadura química
3 cucharadas de leche
mermelada de arándanos para el relleno



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 175º C y preparamos las cápsulas colocándolas en el molde para cupcakes.

En Kitchen Aid (o en cualquier otra amasadora) batimos la mantequilla, el azúcar y el extracto de vainilla durante unos 6-7 minutos, hasta que la mezcla haya blanqueado, suavizado y crecido un poco en volúmen.

Agregamos los huevos, uno a uno, y batimos otros 2 minutos.

En un cuenco mezclamos con unas varillas manuales la harina con la levadura y echamos a la mezcla anterior cucharada a cucharada, sin dejar de batir a velocidad baja. Antes de terminar la harina añadimos la leche y terminamos con la harina.

Una vez esté bien mezclado repartimos en las cápsulas y horneamos durante 25 minutos. Al sacar del horno dejamos los cupcakes unos minutos en el molde y luego pasamos a enfriar a una rejilla.



RELLENO

Para rellenar los cupcakes usamos un descorazonador de manzanas o un cuchillo y retiramos un pequeño cilindro de la parte central del cupcake. Reservamos el trocito que hemos quitado y rellenamos el hueco con una cucharadita de mermelada de arándanos. Tapamos con un trocito del cilindro de cake que habíamos reservado y listo para decorar.

Para el frosting, como me estoy aficionando al Swiss Meringue Buttercream me decidí por esta receta pero con sabor a arándanos. Aún no he hecho la prueba para ver qué tal quedará con un frosting de mascarpone pero os aseguro que con el Swiss Meringue Buttercream queda fenomenal.



SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE ARÁNDANOS

100 gramos de clara de huevo
200 gramos de azúcar
280 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
4 cucharadas de mermelada de arándanos

La primera parte de la receta podemos hacerla en un cazo al baño maría o en Themomix si tenemos. Si lo hacemos al baño maría simplemente removemos las claras y el azúcar hasta que se disuelva, vigilando que no coja mucha temperatura para que las claras no se cuajen. Una vez disuelto pasamos la mezcla a la amasadora.

En Thermomix ponemos las claras y el azúcar en el vaso con la mariposa y programamos 4 minutos, temperatura 50º C, velocidad 3 1/2. Al terminar pasamos a la amasadora y a partir de aquí seguimos igual en ambos métodos.

En la amasadora dejamos templar un poco la mezcla de claras y azúcar y comenzamos a montar. Una vez que esté firme, a velocidad media-baja, añadimos la mantequilla poco a poco hasta que se integre bien. Al principio la mezcla tendrá un aspecto raro y como cortado pero cuando terminemos de añadir la mantequilla y batamos bien quedará un frosting estupendo.



Como mi mermelada de arándanos tiene arándanos enteros y no iban a  pasar por la boquilla eché cuatro cucharadas en Thermomix y la trituré durante 5 segundos a velocidad 7. Si tu mermelada no tiene pues este paso te lo saltas.

Añadimos cucharada a cucharada la mermelada, batiendo un poco y vigilando la textura del Swiss Meringue Buttercream. En mi caso ha queda perfecto de consistencia, incluso podría haber añadido alguna cucharada más pero no he querido recargarlo.



Para decorar cubrimos el cake con un poco de frosting aplicado con una espátula y después empezamos a decorar con la boquilla 1M. Las flores están hechas con fondant Sodifer verde, morado (aunque en las fotos ha salido rosa, igual que el frosting, que también es morado, arrrrggg) y negro, siguiendo el tutorial de Alma. Una vez hechas se dejan secar unas horas (yo las he dejado toda la noche) y luego sólo hay que ponerlas sobre el frosting.

Edito para añadir una foto del corazón del cupcake ;-)



¡Espero que os gusten!

miércoles, 8 de febrero de 2012

Tarta Hello Kitty



Creo que estoy empezando a odiar a esta gata... es que mi hija es monotemática, le apasiona Hello Kitty y todo, absolutamente todo, tiene que ser de Hello Kitty; y si es de Hello Kitty y además de color rosa pues mucho mejor. Alguna vez tenemos alguna concesión con Dora Exploradora o con Pocoyó, pero pocas, no os creáis, ella sigue fiel a la gata bigotuda.

Así que desde hacía meses, exactamente desde el cumpleaños de su hermano cuando hice la tarta de Bob Esponja, tenía claro que quería una tarta de Hello Kitty, que fuese rosa, pero bien rosa, y me lo repetía cada dos por tres preguntándome cuánto faltaba para su cumple. Pues al final llegó la fecha, el 6 de febrero, y para su tercer cumpleaños pues no tuve que buscar temática, estaba claro ¿no?

Para el bizcocho usé la receta del genovés que tenéis en la entrada anterior, la de la tarta del Real Madrid. De nuevo horneé dos recetas para obtener cuatro planchas de bizcocho. Una vez listo el bizcocho no tuve muchas dudas sobre el relleno que iba a utilizar, una Swiss Meringue Buttercream de fresa con la siguiente receta:



INGREDIENTES

200 gramos de claras (usé las pasteurizadas de Mercadona)
400 gramos de azúcar
600 gramos de matequilla a temperatura ambiente

12 fresas grandes
50 gramos de azúcar

PREPARACIÓN

Primero hago la mezcla de las claras y el azúcar en Thermomix, resulta más sencillo que al baño maría porque pones la temperatura y no tienes que estar con el termómetro controlando que no se cuajen las claras ni removiendo.

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos las claras y el azúcar en el vaso. Programamos 6 minutos, 50º C, velocidad 3 1/2. Al terminar el tiempo saco la mezcla de la Thermomix y la paso a la Kitchen Aid (me gusta más cómo monta la amasadora) donde, con el accesorio de montar, bato durante unos 5 minutos hasta que queda una consistencia de picos firmes. Entonces, bajando un poco la velocidad, empiezo a añadir la mantequilla cortada en dados pequeños hasta terminarla y sigo batiendo hasta conseguir una buena consistencia, firme y muy suave y cremosa.

Mientras, en Thermomix de nuevo, echo en el vaso (ya sin la mariposa) las 12 fresas y los 50 gramos de azúcar y programo 5 minutos, temperatura 90º C, velocidad 4 y así hago un puré de fresas que cuando se temple añado al swiss meringue buttercream. Para que se integren bien hay que batir de nuevo durante unos cuantos minutos y al final queda una crema deliciosa, con un sabor a fresa muy bueno, un color rosita ideal para mi peque y no demasiado dulce, al gusto de la familia.

Una vez listo el relleno empezamos a colocar las capas, primero bizcocho (sin mojar), luego swiss meringue buttercream (mejor si lo aplicamos con una manga pastelera), y así hasta terminar con bizcocho. En una capa intermedia coloqué además fresas cortadas en trocitos pequeños sobre el relleno. Luego daban un toque ligeramente ácido y muy rico.



Para cubrir la tarta y pegar el fondant, como había usado todo el swiss meringue buttercream en el relleno, hice un ganaché de chocolate blanco con la siguiente receta:

INGREDIENTES

200 gramos de nata para montar
250 gramos de chocolate blanco

PREPARACIÓN

Podemos usar la misma cantidad de nata que de cocholate, como cuando se hace ganaché de chocolate con leche o chocolate negro, pero con el chocolate blanco queda menos consistente y entonces me gusta echar un poco más.

La preparación es muy simple, calentamos en un cazo la nata líquida hasta que empiece a hervir, la retiramos entonces del fuego y añadimos el chocolate partido en onzas. Removemos hasta que se derrite por completo y dejamos enfriar. Una vez frío podemos usarlo tal cual o montarlo con las varillas. En esta ocasión yo lo monté.



Con esta ganaché y una espátula cubrimos la tarta y dejamos reposar en la nevera un rato. Mientras estiramos el fondant para cubrir. Ya sabéis, medimos el diámetro y la altura dos veces y esa será la medida mínima de la capa de fondant que vamos a estirar. Una vez listo el fondant de color rosa claro hay que cubrir la tarta, con cuidado y sin estirar, sólo apretando contra la tarta y recortando el sobrante para dejar el remate lo mejor posible. En este caso me quedó bastante decente así que sólo coloqué una fila de perlas en rosa chicle a modo de decoración.

En el lateral de la tarta puse el nombre de mi peque en rosa sobre unas flores verdes y en la parte superior la super Kitty dentro del corazón que le encantó a mi niña. Todas estas decoraciones las tenía preparadas previamente; ayudándome de cortantes y de una plantilla que hice a partir de una imagen de Internet, fui recortando el fondant y pegando las piezas con agua aplicado con un pincel. A la hora de colocarlas en la tarta ya se habían endurecido un poco y se manejaban muy bien. En la tarta también las pequé con el pincel de agua (menudo invento), como no pesaban mucho se sujetaron perfectamente así.



La imagen de Hello Kitty es sencilla, sólo hay que ir recortando capas de fondant. Primero la rosa chicle para el corazón, luego la negra para la silueta (aunque se recorta completa, luego se ponen encima el resto de piezas) la blanca para la cara, patitas y oreja del lazo, rojo para el lazo y finalmente negro y amarillo para los ojos y la nariz. Sólo es cuestión de paciencia y de ir recortando con cuidado cada pieza a partir de una plantilla en papel vegetal. Imprimiendo varias copias de la misma imagen y marcando cada pieza en el papel vegetal es bastante sencillo hacer este tipo de decoraciones.

Para terminar hice otro par de flores en verde con el tres de los años que cumplía Nora y las coloqué con un palito de brocheta en medio, pinchándolo después en la tarta. ¡Y listo!



Sólo falta enseñaros el corte ¡¡¡esta vez sí que tengo foto!!!