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jueves, 10 de abril de 2014

Macarons Hello Kitty y La Tallerería


Lo sé, no tengo perdón, no actualizo el blog... es lo que tiene esto de tener tantos "frentes" abiertos, que al final no se llega a todo. En Facebook alguna cosita os voy enseñando, pero lo del blog ya no tiene excusa. Para intentar remediar mi ausencia por aquí os dejo hoy una receta de esas que te atrapan, que te hacen volverte una adicta a estos pequeños manjares. Es de macarons y es de Belén, de Cupcakes a Gogó, a la que conoceréis ya de sobra (aunque para los despistados os diré que es una artista, tanto de los macarons como de cualquier receta que se ponga a su alcance). Aunque no llego ni de lejos al nivel de Belén, puedo contaros que he horneado ya unas cuantas tandas de macarons, he probado unas cuantas recetas y sin duda, una de las que mejores resultados me ha dado, dentro de las que se elaboran con merengue francés, es esta de Belén.

Los macarons pueden asustar a priori, si empezáis a obsesionaros con los dulces parisinos y a leer por la red, veréis que suelen dar unos cuantos dolores de cabeza, no sale el pie, explotan, se deforman... vamos, problemas varios que hacen que lograr el macaron "casi" perfecto parezca misión imposible. Bueno, pues si, no son sencillos, no lo voy a negar, pero tampoco tan complicados como puede parecer.

Mi consejo si los macarons se os resisten un poco y queréis aprender todos sus secretos es que os apuntéis a los talleres que imparte Belén en La Tallerería, la plataforma de enseñanza online de Mensaje en una Galleta. Nos os defraudará y terminaréis el curso haciendo verdaderas maravillas en forma de macaron.



Yo debo confesar que, a parte de adicta a los macarons, me he vuelto adicta a La Tallerería. Además de la variedad de cursos que podéis encontrar (de temas variados relacionados con la repostería creativa y fotografía) es que cuentan con unos profesores de lujo y el entorno es muy intuitivo y fácil de usar, con espacio para documentación, foros de consulta, vídeos de apoyo y la tutoría y la ayuda de los "profes", que se desviven porque aprendas todo y más sobre el tema del taller.

Por el momento ya he hecho el taller de Galletas decoradas con Miriam y Estíbaliz, el de Macarons al Milímetro con Belén y ahora estoy en el de Fotografía culinaria con Sonia de A qué saben las nubes. Y en breve empiezo Macarons Le Must y Fotografía infantil... y hoy salen unos cuantos talleres más... ya estoy con el dedo en el ratón para cazar mi plazar para el taller de Tartas perfectas con María de Sweet Little Cakes. ¿Es o no obsesión lo mío con La Tallerería? En mi defensa debo decir que no soy la única, muchas compañeras de curso ya nos conocemos de varios talleres y repetimos incansables. Además es que el ambiente en los foros es tan cordial que ya nos sentimos como en casa, así que nos quedaremos por mucho tiempo :-D

Y no me enrollo más, os dejo la receta de Belén para unos macarons infalibles. ¡No dejéis de probarlos!



INGREDIENTES

* La receta original lleva el doble de ingredientes pero yo siempre hago la mitad, salen unos 8-10 macarons completos (16-20 coquilles)

55 gramos de almendra molida (uso marca Hacendado).
100 gramos de azúcar glass (uso Azucarera o Hacendado).
45 gramos de claras envejecidas (clara de huevo que ha reposado en la nevera un par de días, evitad las claras pasteurizadas).
15 gramos de azúcar normal
colorantes en gel al gusto (en los macarons de Kitty no he usado)

PREPARACIÓN

En primer lugar preparamos la mezcla de almendra molida y azúcar glass. Yo lo peso y lo echo en el vaso de la Thermomix, le doy unos cuantos segundos (10-15) a velocidad 10 y queda listo para usar. Para que luego cueste menos integrar con las claras montadas (macaronage) podemos tamizar. Reservamos.

Preparamos una manga pastelera con una boquilla redonda de un cm. de diámetro aproximadamente. Preparamos también una bandeja de horno con una lámina de teflón si tenemos (sino podemos usar papel de horno o un tapete tipo Silpat). No os recomiendo los tapetes especiales para macarons, tengo uno y nunca me han salido bien usándolo. Si no tenéis mucha práctica con la manga y queréis que os salgan iguales los macarons es recomendable usar una plantilla. En este enlace podéis descargaros la que más os guste: Plantillas para macarons.

Sacamos las claras envejecidas de la nevera y las ponemos en un bol para montar con varillas o en el vaso de nuestra amasadora si tenemos. Empezamos a montar y cuando comiencen a espumar añadimos los 15 gramos de azúcar normal (aproximadamente una cucharada sopera). Seguimos batiendo hasta conseguir un merengue duro. Al final añadimos el colorante si lo deseamos, poquito a poco aunque teniendo en cuenta que el color bajará al mezclar con la almendra y el azúcar y también luego durante el horneado.

Una vez listo el merengue añadimos la mezcla de almendra y azúcar y mezclamos con movimientos envolventes, con suavidad pero sin miedo. Hay que lograr una mezcla homogénea pero no líquida. Cuando esté lista la pasamos a la manga y comenzamos a formar círculos sobre el teflón (o el papel, o el Silpat...). Terminamos la masa y llega el momento del secado. Los dejamos reposar durante un tiempo que puede variar entre media hora y varias horas según la humedad que haya en el ambiente. Estarán listos para hornear cuando la superficie esté seca al tacto.

Precalentamos el horno a 150 grados y, una vez secos, horneamos los macarons durante 12 minutos. Estos tiempos y temperatura son para mi horno, en los vuestros tendréis que probar hasta dar con los que os funcionen, ya que cada horno, como sabéis, es diferente. Y para hacer buenos macarons es imprescindible conocer bien nuestro horno. Yo los coloco en la parte central del horno pero en otros hornos funcionan mejor otras posiciones.

Una vez horneados los dejamos enfriar sobre la bandeja y ya fríos los despegamos ayudándonos con un cuchillo afilado (si están bien horneados y usamos teflón seguramente no hará falta usar cuchillo) y los guardamos en un recipiente hermético dentro de la nevera. Lo ideal es que reposen en la nevera durante al menos 24 horas pero en mi casa no suelen durar tanto. En cuanto los relleno y saben que están ahí los asaltos a la nevera son constantes :-D

Para el relleno de estos macarons yo he usado nata vegetal (de la marca Puratos) con puré de fresas, sin añadir azúcar ya que esta nata ya está un poquito dulce y tampoco nos gustan las mezclas demasiado dulces.



El bocado tiene que quedar como veis aquí arriba, tierno y suave, sin ser pegajoso. Si están bien horneados los macarons son una delicia que se deshace en la boca ¡da gusto morder estos pequeños dulces!

Espero que os haya gustado y os animéis a probar.





martes, 30 de octubre de 2012

Brownie de coco y limón


Esta es una receta que hice hace ya unos meses, creo que fue en verano, pero que quedó pendiente de publicar por falta de tiempo. No es un brownie propiamente dicho, ya que no lleva chocolate, pero tiene una textura húmeda y jugosa muy similar así que supongo que su nombre viene de ahí. El ingrediente estrella es el limón y como fan de esta fruta no pude dejar de probarlo cuando encontré la receta en el blog La cocina de Gema y Eva. Sólo tuve que modificar un poco la cantidad de azúcar para que en mi casa no les echase para atrás al ser muy dulce y adaptarla a Thermomix; y quedó una receta rápida y muy rica para los amantes del limón.

INGREDIENTES

250 gramos de mantequilla
300 gramos de azúcar glass
4 huevos
225 gramos de harina
80 gramos de coco rallado
3 cucharadas de ralladura de limón
60 mililitros de zumo de limón

PREPARACIÓN


Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo y engrasamos un molde rectangular grande.

Ponemos en el vaso de la Thermomix la matequilla y la derretimos programando 4 minutos, 50º, velocidad 3. Añadimos el azúcar glass y mezclamos 1 minutos a velocidad 3. Al terminar ponemos la mariposa y programamos velocidad 3 1/2. Añadimos los huevos uno a uno por el bocal y mantenemos la velocidad hasta que veamos que se han integrado. Quitamos la mariposa y agregamos ahora la harina tamizada, mezclando 5 segundos a velocidad 6. Terminamos añadiendo el coco rallado, la ralladura y el zumo de limón y mezclando unos segundos a velocidad 6.

Vertemos la mezcla en el molde engrasado y horneamos unos 30-35 minutos, según hornos. Dejamos enfriar, desmoldamos y espolvoreamos con azúcar glass.


¿Os apetece un trocito?












lunes, 29 de octubre de 2012

Tarta fresca de plátano y queso



Lo mío con los plátanos tiene casi tanto delito como lo mío con este blog... se me olvida de que están por aquí, por mi casa o por la blogosfera, y los pobres quedan abandonados durante días... los plátanos se ponen feos y el blog... el blog se me va a olvidar hasta que existe! Para no olvidarme y ponerme en breve con cosas más elaboradas os dejo hoy esta tarta de aprovechamiento de plátanos maduros, de esos que suele haber en mi casa.

La receta está adaptada de una tarta mousse que encontré en el blog Sa Cuina De Na Roser, con alguna variación como la base y el sirope. Es de lo más sencillo y con ingredientes que suele haber en cualquier cocina, así que no dejéis de probarla si os gustan el plátano y el queso.

INGREDIENTES

1 paquete de galletas tipo María
90 gramos de mantequilla
3 plátanos muy maduros
8 quesitos
2 sobres de cuajada
800 gramos de leche
3 huevos L
75 gramos de azúcar
sirope de chocolate



PREPARACIÓN

En el vaso de la Thermomix echamos el paquete de galletas y lo trituramos durante 10 segundos en velocidad progresiva 5-10. Añadimos la mantequilla y mezclamos unos segundos en velocidad 5.

Vertemos la base de galletas en un molde desmontable y reservamos en la nevera.

Ponemos ahora en el vaso el resto de ingredientes salvo el sirope y mezclamos 10 segundos a velocidad 4. Programamos 10 minutos, 100º, velocidad 3 y al terminar vertemos sobre la base de galletas utilizando una cuchara para no estropearla. Reservamos en la nevera de un día para otro para que se endurezca.

Antes de servir desmoldamos y decoramos con sirope de chocolate.

¡Espero que os guste!





lunes, 10 de septiembre de 2012

Tarta "Los Pitufos de la Vega"



A pesar de lo abandonado que tengo el blog mis ratos de relax en la cocina, con alguna tarta, pastel, cupcake o galleta siguen ahí, son menos pero no renuncio a ellos. El problema es que luego no me queda tiempo para subir las recetas y las fotos. A ver si ahora que termina el verano y volvemos a la rutina del cole puedo publicar todo lo que tengo pendiente ¡qué es mucho! Y eso que con la dieta he sido muy buena y casi ni he probado la mayoría de las cositas que he hecho en los últimos meses, o como mucho he probado un trocito pequeño, que tampoco es plan de quedarse con las ganas y luego pegarse un atracón.

Lo que he tenido algo abandonado este verano ha sido el fondant, el calor no ayuda mucho con las decoraciones y tampoco tenía "eventos" para crear algo especial con fondant, hasta que llegó la última semana de la guardería de mi hija pequeña. Pasado mañana empieza el cole y ha pasado dos estupendos cursos en la guardería, donde ha aprendido muchísimo y ha estado muy bien cuidada por un equipo estupendo, así que no podía menos que agradecérselo con algo especial. Como ya había llevado galletas en otra ocasión me animé esta vez con una tarta y, como la guardería se llama Los Pitufos de la Vega, pues qué mejor temática que un pitufo.



Para el bizcocho usé varias planchas de genovés con la receta de siempre, que podéis ver aquí. El relleno es una Swiss Meringue Buttercream, también con la receta habitual, que está aquí, pero cambiando las fresas por tres cucharadas de limón en pasta para restar un poco de dulzor a la crema. Además añadí un poco de colorante en gel azul para dar un tono más "pitufo" a la tarta. Siento no tener foto del corte pero no llegué a verla cortada. Imaginad cuatro capas de bizcocho y tres de Swiss Meringue Pitufo, seguro que quedaba bonita y mi niña me dijo que sabía muy rica a pitufo :-)

Tras el montaje de las capas la cubrí con ganaché de chocolate blanco que había preparado unas horas antes con 200 gramos de nata para montar y 300 gramos de chocolate blanco. La preparación es sencilla, calentamos la nata en un cazo y cuando empieza a hervir retiramos del fuego y añadimos el chocolate blanco en onzas y removemos hasta que se deshace. Dejamos enfriar y montamos con las varillas o con un robot de cocina.

Una vez cubierta la tarta con el ganaché la dejé reposar un rato en la nevera y mientras empecé con la decoración.



Para la cara del pitufo usé una plantilla a partir de una imagen sacada de Internet. Recortando por un lado la cara y por otro el gorro se usan las piezas como plantilla para cortar el fondant azul y blanco ya estirado. Luego recorto los ojos en la plantilla y los uso para marcarlos en el fondant blanco y situarlos en la cara del pitufo. Los detalles, contornos y arrugas del gorro los marqué con rotulador negro comestible y el fondant que utilicé, como siempre, fue de la marca Sodifer.

Mientras la cara del pitufo se secaba un rato para luego manejarla mejor, me puse con las letras, para las que estrené este molde de silicona de Wilton que es una maravilla, con un poquito de paciencia salen perfectas y con un volumen estupendo. Os lo recomiendo totalmente.



Para cubrir la tarta estiré fondant blanco y como quería que el pitufo destacase sobre la tarta pensé en poner otra pieza de otro color... probé con amarillo primero, pero no me convencía, así que aposté por el naranja y me gustó el resultado. Para marcar la pieza naranja usé una lámina texturizadora que se coloca sobre el fondant estirado y se presiona con el rodillo para dejar la impresión que queremos aplicar.

Luego sólo quedaba pegar la cara del pitufo sobre la pieza naranja, decorar un poco el borde para tapar imperfecciones y aplicar unos detalles (en este caso estrellas amarillas) para darle algo más de gracia a la tarta. Y el resultado final gustó mucho. ¿Qué os parece a vosotros?

PD: No me olvido de que prometí un sorteo, sólo necesito sacar tiempo para organizarlo y conseguir reunir todos los premios en una misma foto!


domingo, 17 de junio de 2012

Tarta de plátano y chocolate



¿Os gusta el plátano? ¿Os gusta el chocolate? ¿Y combinados? Pues el resultado es una tarta deliciosa, fresca y que no resulta nada pesada aún con la capa de chocolate. Empezó todo por cuestiones de aprovechamiento, tenía unos cuantos plátanos más maduros de la cuenta, como me gustan a mi, pero eso, sólo a mi, y no era plan de zamparme cinco plátanos para evitar que terminasen en la basura, así que pensé en algún postre rico y de paso celebrar el tercer aniversario de MisCanguritos. Me di un vuelta por la blogosfera gastronómica y encontré una receta muy apetecible en el blog La Cocina de las PacaS. Así que me puse manos a la obra tuneándola un poquito:

INGREDIENTES

150 gramos de galletas tipo digestive
75 gramos de mantequilla

100 gramos de azúcar
200 gramos de nata líquida para montar
500 gramos de leche
5 plátanos (unos 260 gramos, 4 si son grandes)
2 sobres de cuajada

75 gramos de nata líquida para montar
75 gramos de chocolate de cobertura
30 gramos de mantequilla



PREPARACIÓN

Preparamos un molde desmontable o un aro regulable (esta ha sido mi última compra y estoy encantada con el invento, regulo el diámetro de la tarta a mi gusto y la monto en el mismo plato donde voy a presentar).

Echamos las galletas en el vaso de la Thermomix y pulverizamos en velocidad progresiva 5-10. Añadimos la mantequilla y mezclamos unos segundos en velocidad 5 hasta que queda una masa integrada. Volcamos la mezcla en nuestro molde y extendemos bien, apretando con las manos o con una cuchara. Reservamos en la nevera para que se endurezca un poco.

Pasamos ahora a la crema de plátano. Echamos el azúcar, los 200 gramos de nata, la leche, los plátanos y los sobre de cuajada en el vaso de la Thermomix y mezclamos 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Al terminar programamos 8 minutos, temperatura 100º C, velocidad 3. Dejamos templar un poco la mezcla y vertemos encima de la base de galletas ayudándonos con una cuchara para que no caiga directamente en la base y no se mezcle con las galletas.

Dejamos enfriar y reservamos en la nevera para que cuaje. Una vez haya cuajado preparamos la cobertura. En un cazo ponemos los 75 gramos de nata líquida y calentamos hasta que justo comienza a hervir. Retiramos del fuego y agregamos el chocolate cortado en trozos y la mantequilla. Removemos hasta que se disuelvan y consigamos una crema. Echamos la cobertura sobre la tarta y dejamos enfriar.



Ya está lista para tomar. Espero que os guste :-)




domingo, 6 de mayo de 2012

Layer Cake dos chocolates



¡Ainsss! Que se me pasó marzo, y abril... y ¡llegó mayo! Se me pasan los días, las semanas y los meses que no me doy ni cuenta, mis niños crecen y yo... pues me hago vieja, ya 32 que cayeron hace unos días. Así que tocaba celebrarlo y hacer tarta. En mi casa les apetecía algo... ya sabéis, como dicen ellos, fácil de comer, una tarta mousse, o alguna de queso, o de limón fresquita... pero yo tenía antojo de chocolate, y eso que no soy muy chocolatera, vamos, que me pones unas fresas y una tableta de chocolate y sin duda escojo fresas. Pero es que llevo unas semanas que me ha dado por el chocolate, así que, como la cumpleañera manda, pues hice lo que me apetecía, layer cake de dos chocolates. Para el bizcocho estuve un buen rato mirando recetas, blogs y libros, para terminar haciendo una "versión libre" del bizcocho de la tarta Selva Negra, como me suele pasar, menos mal que esta vez salió bien (que aún recuerdo mis últimos cupcakes tuneando una receta ¡qué desastre!). Y para el frosting hice una swiss meringue buttercream a mi manera, con chocolate blanco, receta made in mi casa, que curiosamente, también estaba muy rica, así que la he repetido hoy en unos cupcakes.

Sin más lío... vamos a la receta:

INGREDIENTES

100 gramos de harina
50 gramos de cacao en polvo (usé Valor)
2 cucharaditas de levadura
1 cucharadita de azúcar avainillado
1 pizca de sal
3 huevos
150 gramos de azúcar
100 gramos de mantequilla
50 gramos de nueces picadas
75 gramos de leche



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180º C y pulverizamos tres moldes para layer (o uno de bizcocho normal, aunque luego habrá que cortar las capas) con spray desmoldante o enharinamos, al gusto.

En Thermomix (aunque se puede hacer al modo tradicional, tiramos de varillas y tardamos un poco más, pero el resultado es el mismo) ponemos en el vaso bien seco la harina, el cacao, la levadura, el azúcar avainillado y la sal. Programamos 20 segundos velocidad progresiva 5-10 y así queda todo mezclado y como pasado por el tamiz. Pasamos a un cuenco y reservamos.

Ponemos la mariposa y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 5 minutos, 37º C  velocidad 3 1/2 y al terminar programamos el mismo tiempo y velocidad pero sin temperatura. Añadimos después la mantequilla en dados a temperatura ambiente y mezclamos unos segundos en velocidad 3, hasta que veamos que se ha integrado en la masa. Añadimos ahora la mezcla de harina-cacao, las nueces picadas y la leche y mezclamos unos pocos segundos en velocidad 3. Terminamos de mezclar con la espátula y repartimos en los tres moldes.

Horneamos unos 20-25 minutos (dependerá de cada horno) y desmoldamos sobre una rejilla para que los bizcochos se enfríen. Mientras, preparamos el frosting...



SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE CHOCOLATE BLANCO

150 gramos de clara de huevo
220 gramos de azúcar
280 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
150 gramos de chocolate blanco

Me pasó que no tenía claras pasteurizadas de las que suelo comprar en Mercadona y me daba mucha pereza usar huevos y dejar yemas "desparejadas", así que usé clara deshidratada, que suelo tener en casa para hacer la glasa. Usando 6 gramos de clara y 30 gramos de agua se consigue el equivalente a una clara de huevo. Sólo hay que batirlo hasta que el polvo se disuelve y luego usarlo normal, como haríamos con las claras de huevo.

Una vez preparada la mezcla, la paso al vaso de la Thermomix, me gusta hacer así el merengue suizo para no preocuparme de la temperatura, aunque también se puede hacer al baño maría, controlando que no se cuajen las claras.

En Thermomix ponemos la mariposa, echamos las claras y el azúcar y programamos un minuto por cada clara, 50º C velocidad 3 1/2. Una vez acabado, programamos el mismo tiempo y velocidad sin poner temperatura. A partir de este punto yo sigo en Kitchen Aid. Paso el merengue al vaso de la KA y lo monto bien firme. Mientras se monta se va enfriando y al terminar ya puedo ir agregando la mantequilla cortada en dados. También mientras se monta el merengue deshago el chocolate en el microondas y lo dejo enfriar un poco para añadir al frosting cuando ya se ha terminado de integrar la mantequilla. Sólo queda batir unos minutos más y nos quedará un swiss meringue buttercream delicioso y con una textura ideal.

Ahora queda montar la tarta, sencillo: bizcocho, capa de frosting, bizcocho, capa de frosting y bizcocho. Terminamos cubriendo con una buena capa de frosting y decorando con lo que más nos guste, en mi caso crocanti de almendras.



Y bueno, a pesar de no haber hecho caso a la familia, resulta que les gustó, así que... prueba del layer doble chocolate... ¡superada!




sábado, 21 de abril de 2012

Tarta mousse de fresa



Llevo un par de meses con el blog bastante abandonado y es que ha sido un cúmulo de situaciones, algunas muy tristes, que no me han dejado ni tiempo ni ganas para hornear mucho. Poco a poco se va normalizando todo y ahora, que además ya terminé con las declaraciones trimestrales, estoy con ganas de volver a compartir recetas con vosotros, si es que aún hay alguien ahí leyéndome ;-)

Cerré marzo con una receta muy sencilla, una tarta de queso de mi amiga Susana que está para repetir, y repetir, y repetir! Tanto que ha sido de las que más hemos hecho cuando ha surgido la ocasión. Otra de las que han triunfado últimamente también es una de estas recetas sencillas que se preparan en pocos minutos y quedan ricas y además vistosas. De esas que, como dice Raúl, son fáciles de comer.Y sobre todo si la disfrutamos una fría tarde de domingo junto al calor de un buen fuego.

Se puede preparar a mano, con batidora de varillas y un cazo, pero os pongo la preparación en Themomix, que es muy rápida y no hay que manchar muchos cacharros.



INGREDIENTES

400 gramos de nata para montar
350 gramos de fresas
6 cucharadas de azúcar
6 hojas de gelatina
1 base de bizcocho o de galletas trituradas con mantequilla

PREPARACIÓN

Habéis visto que pocos ingredientes ¿verdad? Mis recetas favoritas siempre son de pocos ingredientes ¡menos es más! La base es opcional, podéis hacer la mousse y servirla en copas, pero entonces ya no es tarta ¡eh! Si queréis convertir la mousse en tarta sólo hace falta una base, de lo que más os apetezca, de galletas, como en la tarta de queso al estilo de Susana, o de bizcocho genovés, con la receta que tenéis en la tarta del Real Madrid. Como última opción está usar una base de bizcocho comprada, que es lo que yo hice. Si, no me miréis así, ya sé que los bizcochos caseros son lo mejor, pero cuando no tienes tiempo ni para rascarte y necesitas hacer un postre rápido estas bases vienen fenomenal y siempre tengo alguna en el congelador. ¡Me sacan de más de un apuro!



Siguiendo con la receta y si habéis optado por hacer una base, es lo primero que hacemos, prepararla y colocarla en un molde desmontable. Yo utilizo uno de 23 cm con base cerámica y aro de silicona que me encanta para este tipo de tartas.

Ahora vamos con la mousse. Ponemos las hojas de gelatina en remojo. Echamos la nata en el vaso de la Themomix con la mariposa puesta y la montamos en velocidad 3 1/2, sin poner tiempo, ya sabéis, controlando que esté bien firme pero que no se convierta en mantequilla. Una vez montada la sacamos del vaso y la reservamos en un bol.

Sin lavar el vaso echamos las fresas lavadas en el vaso y trituramos unos segundos en velocidad progresiva 5-10, para que quede un puré fino. Añadimos ahora el azúcar y programamos 8 minutos, 100º, velocidad 3.  Un par de minutos antes de terminar el tiempo programado escurrimos las hojas de gelatina y las vamos añadiendo por el bocal. Subimos un poco la velocidad para que se mezclen bien y al terminar dejamos enfriar la mezcla.



Una vez frío el puré de fresas lo mezclamos con la nata montada, con mucho cuidado, usando una espátula y haciendo movimientos circulares de abajo a arriba, para que no se baje la nata. Cuando la mezcla esté uniforme ya podemos verterla en las copas o sobre la base elegida. Ya sólo queda meter en la nevera y dejar enfriar varias horas. Yo suelo prepararla por la noche para tomarla en el postre de la comida del día siguiente.  Podéis decorarla con fresas naturales, con nata montada, con sirope de fresa, o dejarla tal cual, es tan... ¡rosa!

Espero que os guste.





jueves, 29 de marzo de 2012

Tarta de queso al estilo de Susana



No quería terminar marzo sin pasarme por el blog con alguna receta. Han sido varias semanas de silencio por muchos motivos, aunque he trasteado un poco en la cocina, pero me ha faltado tiempo unas veces y ganas otras veces... y por unas cosas o por otras he tenido el blog algo abandonado. El tiempo no me va a seguir sobrando mucho, la tienda y los niños llenan casi todas las horas de mis días, pero intentaré que estos parones no sean tan largos ¡con lo que me gusta compartir recetas con vosotros!

La receta de hoy se ha convertido en una de nuestras preferidas en las últimas semanas. La probé a primeros de mes en casa de mi amiga Susana, en su cumpleaños, y a los pocos días le pedí la receta para llevarla a una comida familiar. Desde entonces no exagero nada si digo que la he hecho 2-3 veces, y en menos de un mes ¡es que está deliciosa! He de decir que es una tarta de las que gustan en mi casa, blandita y "fácil" de comer, no demasiado dulce, así que se ha convertido en un clásico familiar en menos de un mes.

Y lo mejor de todo, lo que más me gusta, es que la receta es original de Susana, probó poniendo un poco de esto, otro poco de aquello y le quedó una tarta tan estupenda que sólo puedo animaros a probarla, y si os gusta, dejad algún comentario a mi amiga que ella seguro que se pasa por aquí a leerlos. Así que yo soy mera transmisora, las gracias a la creadora ;-)



INGREDIENTES

1 paquete de galletas maría
100 gramos de mantequilla
1/2 litro de nata
1 tarrina de queso crema (tipo Philadelphia)
1 vaso de leche
3/4 partes de azúcar (tomando como medida un vaso de agua)
2 sobres de cuajada
mermelada



PREPARACIÓN

En Thermomix trituramos las galletas durante 20 segundos a velocidad 6. Añadimos la mantequilla y mezclamos en velocidad 3 durante 3 minutos a temperatura 100º. Al terminar, extendemos la mezcla en un molde desmontable y lo introducimos en el congelador mientras hacemos la tarta.

Echamos el resto de ingredientes en el vaso de la Thermomix y programamos 8 minutos, 90º, velocidad 4. Una vez terminado el tiempo vertemos la mezcla sobre la base de galletas ayudándonos con una cuchara para que no caiga de golpe y estropee la base.

Metemos en la nevera y dejamos enfriar varias horas. Una vez fría adornamos con mermelada al gusto. Yo utilizo la de arándanos, igual que Susana. Para que sea más fácil extenderla y no queden grumos pongo unas cucharadas en el vaso de la Thermomix y programo 3 minutos, 50º, velocidad 4. Así queda más fina y al estar caliente se extiende mejor. Al enfriarse queda una capa uniforme que contrasta con la tarta, tanto en sabor como en color.



Más sencilla imposible ¿verdad? Ya me contáis si os animáis a probarla.

martes, 14 de febrero de 2012

Galletas glaseadas y amorosas



¡Feliz San Calentín a tod@s! Aquí en mi casa pasamos del dichoso San Valentín y celebramos San Calentín, que es menos conocido y más majo ;-) Sé de alguna otra casa donde celebran San Calcetín, el día del calcetín desparejado, también es una buena celebración. Aún así, aunque cambiemos de santo, nos ponemos también muy románticos, muy melosos, muy "lilis" como dirían por aquí... así que toca receta amorosa, o más bien decoración amorosa, porque la receta (o recetas) es de sobra conocida y lo mismo nos vale para un corazón que para un fantasma en Halloween.



Ya sabéis que con el fondant me llevo más o menos bien, pues con la glasa aún no hago buenas migas, me parece muy pringosa, lleva mucho tiempo, entre preparar, teñir, que si consistencia de delineado y consistencia de relleno, espera a que seque, luego que no se mezclen los colores... ufff, demasiado para mi paciencia, y eso que tengo bastante... pero también tengo bastante cabezonería y no me resigno en mi enemistad con la glasa, así que después de una temporada sin ganas de mirar las pequeñas boquillas y la clara de huevo, este fin de semana me lancé de nuevo con la aventura de la glasa. Y en buena hora... me di cuenta de que mis "útiles glaseros" son algo escasos para intentar hacer demasiadas filigranas... mis boquillas más pequeñas eran del número 2, no tenía ningun stencil que me facilitara la decoración, ni nada adecuado para filtrar la glasa... ¡horror!



Por suerte ayer llegó un pedido de Lindy's Cakes y... ¡biennn! ya tengo boquillas más pequeñas, de Ateco, que tienen muy buena fama entre las expertas en glasa, y también tengo stencils preciosos que además me parecen una forma rápida y muy socorrida de decorar con glasa (falta probarlos con fondant). ¡Esto ya es otra cosa! Así que ya os puedo enseñar unas galletas decentes y otras que tiran algo a cutre... vamos con ello.

Para las galletas decoradas en rojo y blanco he usado la receta de El Rincón de Bea. Directamente os remito a su blog, que seguro que todos conocéis, está perfectamente explicada la receta, paso a paso, con fotos y con observaciones a tener en cuenta. Yo prefiero las recetas de galletas sin huevo, pero estas están dentro de mis favoritas entre las que llevan huevo.



Para las galletas decoradas en rosa y blanco he utilizado mi receta favorita, las galletas de chocolate blanco... no sé si es que las he hecho ya tantas veces y les he cogido "el punto" o es que son tan sencillas pero quedan estupendas, tanto para decorar con fondant como para glasa, lisas, uniformes y resistentes sin ser duras. Si no las habéis probado os las recomiendo :-). La receta aquí.



La glasa la he hecho con albúmina en polvo de Funcakes, utilizando la receta que indican en el paquete, vamos, que no me he complicado la vida:

GLASA CON ALBÚMINA

10 gramos de albúmina en polvo
60 mililitros de agua
1/4 cucharadita de cremor tártaro
500 gramos de azúcar glass tamizado



PREPARACIÓN

Primero, con unas varillas manuales, se mezcla la albúmina, el agua y el cremor tártaro hasta que se disuelva todo bien y quede una mezcla espumosa. Se echa en el vaso de la amasadora, se agrega el azúcar glass y se bate durante unos 5 minutos a velocidad media-baja hasta que tenga una buena consistencia y esté bien mezclado.

También se puede hacer en Thermomix, mezclando primero agua, cremor y albúmina a velocidad 7 durante un minuto. Una vez esté bien mezclado se pone la mariposa, se añade el azúcar glass y se bate durante 5 minutos en velocidad cuchara.

Para teñir la glasa he usado colorantes Wilton y Americolor y definitivamente voy a hacer acopio de Americolor porque tiñen mejor y son más fáciles de manejar (otro pedido en camino... ¡qué ruina!).



Para las decoraciones he intentado hacer algo parecido a lo que con tanta maestría hace Haniela en este tutorial... y ella lo hace con una simple bolsa de bocadillos, qué maravilla... y me hace sentir completamente inútil con la manga... ¡necesito mucha práctica!



También me he inspirado en la genial Sugarbelle y sus galletas de encaje (aunque para estos menesteres creo que necesito las boquillas de agujero diminuto de Ateco y no las del número de 2 de Wilton que utilicé, con resultado... mejor no lo enseño).



Y finalmente, para dejar de complicarme la vida, he optado por terminar de decorar usando plantillas o stencils, tal y como hacen en este tutorial de Karen's Cookies, que es mucho más sencillo, se requiere menos pulso y quedan también muy apañadas ¿no os parece?

¡¡¡Mucho amor para todos, todos los días del año!!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Cupcakes románticos de arándanos



Esta entrada se la debo a dos personas, primero a Cris, que hace poco me decía en facebook que echaba de menos alguna receta de cupcakes. Y segundo a Eva que, también en facebook, me preguntaba si podía añadir mermelada de arándanos a un frosting de mascarpone. Pensando en ellas y en el bote de mermelada de arándanos que compré el otro día, anoche me dio el capricho de hacer unos cupcakes para celebrar San Valentín . También me influyó el magnífico tutorial de decoración de cupcakes con flores que publicó Alma de Objetivo Cupcake hace unos días, es que hace unas rosas tan perfectas que no podía dejar de pensar en ellas, así que mis cupcakes de arándanos tenían que llevar rosas sí o sí. Evidentemente mis rosas son bastante churros al lado de las de Alma, pero lo importante es que me han salido y que seguiré practicando!



Vamos con la receta.

INGREDIENTES (para 12 cupcakes)

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
125 gramos de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos a temperatura ambiente
125 gramos de harina
1/2 cucharadita de levadura química
3 cucharadas de leche
mermelada de arándanos para el relleno



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 175º C y preparamos las cápsulas colocándolas en el molde para cupcakes.

En Kitchen Aid (o en cualquier otra amasadora) batimos la mantequilla, el azúcar y el extracto de vainilla durante unos 6-7 minutos, hasta que la mezcla haya blanqueado, suavizado y crecido un poco en volúmen.

Agregamos los huevos, uno a uno, y batimos otros 2 minutos.

En un cuenco mezclamos con unas varillas manuales la harina con la levadura y echamos a la mezcla anterior cucharada a cucharada, sin dejar de batir a velocidad baja. Antes de terminar la harina añadimos la leche y terminamos con la harina.

Una vez esté bien mezclado repartimos en las cápsulas y horneamos durante 25 minutos. Al sacar del horno dejamos los cupcakes unos minutos en el molde y luego pasamos a enfriar a una rejilla.



RELLENO

Para rellenar los cupcakes usamos un descorazonador de manzanas o un cuchillo y retiramos un pequeño cilindro de la parte central del cupcake. Reservamos el trocito que hemos quitado y rellenamos el hueco con una cucharadita de mermelada de arándanos. Tapamos con un trocito del cilindro de cake que habíamos reservado y listo para decorar.

Para el frosting, como me estoy aficionando al Swiss Meringue Buttercream me decidí por esta receta pero con sabor a arándanos. Aún no he hecho la prueba para ver qué tal quedará con un frosting de mascarpone pero os aseguro que con el Swiss Meringue Buttercream queda fenomenal.



SWISS MERINGUE BUTTERCREAM DE ARÁNDANOS

100 gramos de clara de huevo
200 gramos de azúcar
280 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
4 cucharadas de mermelada de arándanos

La primera parte de la receta podemos hacerla en un cazo al baño maría o en Themomix si tenemos. Si lo hacemos al baño maría simplemente removemos las claras y el azúcar hasta que se disuelva, vigilando que no coja mucha temperatura para que las claras no se cuajen. Una vez disuelto pasamos la mezcla a la amasadora.

En Thermomix ponemos las claras y el azúcar en el vaso con la mariposa y programamos 4 minutos, temperatura 50º C, velocidad 3 1/2. Al terminar pasamos a la amasadora y a partir de aquí seguimos igual en ambos métodos.

En la amasadora dejamos templar un poco la mezcla de claras y azúcar y comenzamos a montar. Una vez que esté firme, a velocidad media-baja, añadimos la mantequilla poco a poco hasta que se integre bien. Al principio la mezcla tendrá un aspecto raro y como cortado pero cuando terminemos de añadir la mantequilla y batamos bien quedará un frosting estupendo.



Como mi mermelada de arándanos tiene arándanos enteros y no iban a  pasar por la boquilla eché cuatro cucharadas en Thermomix y la trituré durante 5 segundos a velocidad 7. Si tu mermelada no tiene pues este paso te lo saltas.

Añadimos cucharada a cucharada la mermelada, batiendo un poco y vigilando la textura del Swiss Meringue Buttercream. En mi caso ha queda perfecto de consistencia, incluso podría haber añadido alguna cucharada más pero no he querido recargarlo.



Para decorar cubrimos el cake con un poco de frosting aplicado con una espátula y después empezamos a decorar con la boquilla 1M. Las flores están hechas con fondant Sodifer verde, morado (aunque en las fotos ha salido rosa, igual que el frosting, que también es morado, arrrrggg) y negro, siguiendo el tutorial de Alma. Una vez hechas se dejan secar unas horas (yo las he dejado toda la noche) y luego sólo hay que ponerlas sobre el frosting.

Edito para añadir una foto del corazón del cupcake ;-)



¡Espero que os gusten!