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viernes, 6 de enero de 2012

Roscón de Reyes



Típico ¿verdad? Pero es lo que toca, en mi casa el roscón se toma de postre siempre el día 6 después de comer y este año me propuse hacer un estupendo roscón y olvidarnos para siempre de los comprados. Así que, desde hace varios días, me ha pasado por diversos blogs, recetarios y foros, he ojeado revistas y libros de cocina, he visto algún que otro vídeo y al final he dicho... ¡estoy preparada para hacer mi roscón! Hace también unos días que me puse manos a la obra con los ingredientes, la mayoría los tenía en casa, harinas suelo tener de varios tipos en casa, así que la de fuerza, que lleva la receta elegida, estaba en el armario, también la mantequilla, leche, naranja y limón y otros ingredientes... más problemas tuve con la fruta escarchada ¡no la encontraba en mi pequeño pueblo! Menos mal que una visita a Carrefour solucionó el problema. Y finalmente el agua de azahar, indispensable para ese sabor tan característico del roscón... primera farmacia del pueblo... ¡agotado! Segunda y última farmacia y siiiii ¡tienen! ¡La operación roscón sigue adelante!

La receta que más me convencía de todas las que había visto era la del libro Imprescindible de Thermomix, en general todas las del libro tienen excelentes resultados así que pensé que la del roscón también iría bien. Luego, viendo el vídeo y el excelente tutorial de Webos Fritos, vi que la receta era la misma, con un par de mínimas variaciones, así que ya no lo dudé más. Variaban sobre todo los tiempos de levado y al final comprobé que los míos (supongo que debido a la temperatura de mi casa) han sido intermedios entre las indicaciones del libro y del blog de Su.

Después de varias horas de levado y de sufrimiento por mi parte (pensando que si no salía bien no habría tiempo para hacer otro) el resultado a la vista era muy bueno, un aspecto totalmente apetecible... pero faltaba la prueba de fuego ¡había que catarlo! Y pasó la prueba, incluso repitieron, y eso que estaba relleno con casi un kilo de nata montada!!! Vamos, una bomba de roscón que por suerte ha triunfado, así que para el próximo año ya no dudaré con la receta ni sufriré por los tiempos de levado.

La receta os la dejo a continuación con mis tiempos, aunque como veréis varían según la temperatura de vuestra casa, si hay corrientes de aire, etc. Lo mejor es que os fiéis de vuestra masa, así que tendréis que vigilarla un poco :-)



INGREDIENTES (12 raciones)

Azúcar aromatizado


120 gramos de azúcar
Piel de medio limón
Piel de media naranja

Masa madre

70 gramos de leche entera
10 gramos de levadura fresca
1 cucharadita de azúcar
130 gramos de harina de fuerza

Masa 


60 gramos de leche entera
70 gramos de mantequilla
2 huevos L
20 gramos de levadura fresca
30 gramos de agua de azahar
450 gramos de harina de fuerza
1 pizca de sal

Decoración

Huevo batido
Fruta escarchada
Azúcar humedecido



PREPARACIÓN

En Thermomix pulverizamos el azúcar durante 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Agregamos la piel de limón y naranja y pulverizamos otros 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Reservamos en un bol.

Ponemos los ingredientes de la masa madre, a temperatura ambiente, en el vaso y mezclamos durante 15 segundos en velocidad 4. Sacamos del vaso y amasamos formando una bola. Metemos la bola en un bol y la cubrimos con agua templada. Aquí la tendremos unos 10 minutos, hasta que flote y doble el volumen.

Pasamos ahora a la masa principal. Ponemos en el vaso todos los ingredientes de la masa principal, también a temperatura ambiente, más el azúcar aromatizado del principio y finalmente la bola de masa madre sin el agua. Mezclamos programando 30 segundos a velocidad 6.

A continuación amasamos en velocidad espiga durante 3 minutos. Al terminar sacamos la masa y la colocamos en un bol grande pincelado con aceite. Cubrimos con film transparente también pincelado en aceite y dejamos en un lugar cálido, sin corrientes de aire, levando durante varias horas, hasta que doble el volumen.

El tiempo de levado es muy variable. En el libro de Thermomix indican 1 hora aproximadamente, mientras que en Webos Fritos lo suben hasta unas 5 horas. En mi caso, dejé la masa lista sobre la 1 de la madrugada y a las 4 cuando se despertó Adrián ya estaba más que levada, así que la saqué del bol, amasé un poco y dejé en la nevera cubierta con film, esperando retardar el siguiente levado hasta la mañana.



Mi sorpresa a las 10 de la mañana (si madrugué más bien poco, jeje) es que había levado de nuevo en la nevera, algo menos, pero casi al doble del volumen. Amasé de nuevo y formé el roscón, dejándolo levar otra hora, sobre la bandeja de hornear, antes de introducirlo en el horno (este levado en Webos Fritos lo alargan hasta dos horas). Antes de este tercer levado introduje la "sorpresa" por la base del roscón.

Al terminar el segundo levado (tercero en mi caso) sólo queda pincelar el roscón con huevo batido y colocar la decoración de frutas y azúcar humedecido con unas gotas de agua. Se hornea en el horno precalentado a 200º C con calor arriba y abajo. Pasados los primeros 10 minutos de horneado se baja la temperatura a 180º C y se vigila cada pocos minutos para controlar que no se tueste demasiado. A los 20 minutos lo cubrí con papel de aluminio y lo dejé otros 7 minutos más dentro.

Una vez horneado se deja enfriar sobre una rejilla y listo para comer, tal cual, sin rellenar, o con el relleno que más nos guste. En mi caso fue con relleno, de nata montada con un poco de estabilizante para que aguantase bien. Corté con un cuchillo de sierra y marqué las dos capas con unos palillos para luego colocarlas en su sitio, rellené con una manga pastelera y cubrí con la capa superior.

Y después de mis sufrimientos por los tres levados y la preocupación porque se desinflase al salir del horno o no quedase jugoso... quedó un roscón de libro!!! Así que estoy más que contenta con el resultado y os animo, si no es ya este año para el siguiente, a que hagáis vuestros roscones... si yo que no había hecho jamás ninguno he logrado hacerlo, todos podéis! Y sin Thermomix también quedan estupendos, sólo tenéis que ver el vídeo de Webos Fritos, ahí está todo perfectamente explicado con amasado manual.

Espero que los Reyes Magos hayan sido muy generosos con todos vosotros y que el final de las fiestas navideñas os haya dejado muy buen sabor de boca.

lunes, 26 de diciembre de 2011

¡Cupcakes de turrón y feliz San Esteban!



Es lo que tiene estar atareadísima el día de Nochebuena y el de Navidad... que llega el día 26, me doy cuenta de que no he felicitado la Navidad en el blog (de cocina, en el de MisCanguritos si lo hice) y ya no es plan porque llego tarde, así que ¡Feliz San Esteban! O bueno, como aún podemos decir que estamos en días navideños, pues vega, ¡Feliz Navidad!

Este año tocaba cenar en casa de mi hermano y mi cuñada; Samuel, mi sobrino, es el niño más pequeño de la familia así que para respetar un poco sus horarios nos trasladamos a su casa (que no fue mucho el traslado, ya que viven en el portal de al lado de mi casa). La cena la hicimos mi madre, mi cuñada y yo, cada una se encargó de un plato y a mi me tocaron los postres ¡cómo no! Y como al día siguiente, para la comida de Navidad en casa de mis suegros, también llevaba el postres, he pasado dos días intensos en la cocina: cuatro tartas (dos de turrón, una de limón y una de fresa), 24 cupcakes (12 de turrón y 12 de jengibre y canela) y unas cuantas bizcobolas.



Pero no os voy a poner todas las recetas ¡sería una locura de post! Vamos con uno de los más "propios" de las fechas, los cupcakes de turrón, recomendados incluso si no os gusta especialmente el turrón (como a mi, lo reconozco, este año sólo he comprado para hacer las tartas y los cupcakes) ya que el sabor queda muy sutil. Se puede potenciar poniendo también turrón en el frosting pero yo no lo hice y aún así estaban muy muy ricos.

INGREDIENTES (12 cupcakes)

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar caster
2 huevos a temperatura ambiente
125 gramos de harina bizcochona (con levadura)
3 cucharadas de leche entera
3 cucharadas colmadas de crema de turrón Antiu Xixona



PREPARACIÓN

Preparamos las cápsulas en el molde para cupcakes y precalentamos el horno a 175º C. Batimos la mantequilla con el azúcar (podemos usar azúcar glass si no podemos moler el caster) durante un par de minutos y agregamos los huevos uno a uno, mezclando bien el primero antes de añadir el segundo.

Tamizamos la levadura y la añadimos a cucharadas sin dejar de batir a velocidad baja. Antes de terminar la harina añadimos la leche y una vez esté todo mezclado agregamos la crema de turrón (se encuentra en Mercadona, pero si no tenéis uno cerca podéis derretir un par de trozos o tres de turrón de Jijona y el resultado será similar). Cuando esté lista la mezcla repartimos en las cápsulas y horneamos unos 25-30 minutos. Dejamos cinco minutos en el molde al sacar del horno y luego enfriamos en la rejilla.

Para el frosting no me compliqué, utilicé la receta del buttercream infalible de Alma, aunque reduciendo las cantidades a la mitad, que es la medida perfecta para decorar unos 12 cupcakes.



BUTTERCREAM DE VAINILLA

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
225 gramos de azúcar glass tamizada
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 cucharadas de nata

Ponemos todos los ingredientes en el bol y batimos durante un minuto a velocidad baja y luego durante otros cuatro minutos a velocidad media. ¡Y listo para decorar!

He de decir que con el regalito que me ha traído Papá Noel (he debido ser muy buena) acabo de redescubrir el buttercream. Antes no terminaba de convencerme pero la textura que se consigue con la Kitchen Aid es increíble y ahora me lo como a cucharadas... ¡Por fin comprendo a Alma!

Puse el toque navideño con unos adornos hechos con fondant y cortantes de expulsor que coloqué directamente sobre el buttercream.

Y para terminar una foto de lo mejor de estos días... la ilusión de mis niños al abrir sus regalos:


lunes, 12 de diciembre de 2011

Layer cake de coco con frosting de fresa y mascarpone



¿Sabéis que tocaba hoy? Siiiiii, comida familiar!!!! Han fallado mi hermano y mi cuñada pero por la tarde también han estado así que todos han catado el postre (biennnn) y como son mis más exigentes jueces y el veredicto ha sido... ¡está de muerte! Pues he quedado más que contenta con el resultado. Y que conste que no siempre me salen bien los experimentos (que si, que esto también es un experimento), que luego me preguntáis en Facebook y si, también salen gazapos de vez en cuando, como con las galletas... Me pasó la semana pasada con un Angel Food Cake, y eso que seguía una receta de Williams Sonoma; nos lo comimos si, pero estaba bastante insípido, la verdad. Para el próximo seguiré las recetas nacionales ;-)

El viernes estaba ojeando el libro de la Primrose Bakery y, cuando di con el apetecible Coconut Cake, me acordé de que tenía un par de bolsitas de coco rallado en la despensa. Así que, como a las once y pico de la noche me puse manos a la obra con antojo de coco. Empecé con el libro abierto, pero al final lo cerré porque quería reducir la receta a la mitad y hacer algunos cambios... ya estamos con los experimentos (pensaba mientras Raúl).



Al reducir la receta hice un layer sólo con dos capas así que preparé solamente dos moldes desmontables de 18 centímetros, esta vez sin papel de hornear, como tienen una buena capa antiadherente probé a echar solo spray desmoldante y funcionó! Os pongo ingredientes y cantidades:

INGREDIENTES

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
170 gramos de azúcar moreno pulverizado
2 huevos
1/2 cucharadita de aroma de coco
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
80 gramos de coco rallado
75 mililitros de leche
200 gramos de harina bizcochona (con levadura)



PREPARACIÓN

Primero precalentamos el horno a 175º C y pulverizamos el azúcar moreno en Themomix o en otro robot si tenemos. Si no lo pulverizamos tendremos que batir durante más tiempo. Agregamos a la mantequilla y batimos un par de minutos o tres, hasta que comience a blanquear y quede cremoso. Añadimos ahora los huevos, uno a uno, batiendo bien. Seguimos con el aroma y el extracto, el coco, la leche y la harina. Batimos bien la mezcla y repartimos en los dos moldes, unos 350 gramos de masa en cada uno (si usamos de 18 centímetros).

Con un poquito de masa que me sobró llené una cápsula de cupcake que luego decoré con fondant al estilo propio de las fechas ;-)



Horneamos unos 30 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez fríos se pueden rellenar en el momento o dejarlos reposar de un día para otro. Yo los dejé hasta el domingo por la mañana en la nevera, envueltos en papel film.

Unas horas antes de la comida los saqué de la nevera y los dejé a temperatura ambiente hasta que preparé el frosting...



FROSTING DE FRESA Y MASCARPONE

A todo esto... ¿Os he contado que me he vuelto fan total del mascarpone? Desde que lo uso en los frosting he dejado de lado las buttercream que nos empalagan demasiado. Quedan tan ligeros y frescos pero a la vez con una consistencia tan buena... no puedo vivir sin mascarpone en mi nevera! Así que, aunque la receta de la Primrose llevaba una buttercream de vainilla yo opté por el mascarpone:

250 gramos de queso mascarpone
125 gramos de yogur griego de fresa
75 gramos de azúcar glass
un poco de colorante rojo (opcional)
coco para espolvorear




Batimos todos los ingredientes, salvo el coco, durante un par de minutos, dejamos unos 20-25 minutos en la nevera para que tome consistencia y listo para decorar. Una vez listo rellenamos el layer, lo cubrimos y espolvoreamos el coco rallado por encima... ¡listo para comer!

Si os gusta el coco ¡tenéis que probarlo!

sábado, 10 de diciembre de 2011

Galletas navideñas (segunda parte) de chocolate con leche: El Portal de Belén



Esta entrada ha sido el objeto de mis sudores y desvelos en las últimas semanas, primero porque quería explicaros el paso a paso de la masa de galletas de chocolate con leche y hasta que he conseguido la receta ideal para galletas decoradas he tenido que hornear unas cuantas galletas (unos cientos más bien) y varias tandas han terminado o en la basura o recicladas para bases de tartas... es lo que tiene hacer experimentos, Raúl me dice que mejor con gaseosa :-)

Y segundo porque, ya con la masa a mi gusto, quería hacer un Portal de Belén en galletas y bien, cortar y hornear ha sido fácil... pero el tema decoración me ha traído de cabeza, han sido mis primera caras (sin contar Dora Exploradora y otros personajes infantiles) y no han quedado muy a mi gusto... pero bueno, esto supongo que es cuestión de práctica, a ver si para el año que viene hago un Belén con personajes un poco más "guapos".



Y con todo esto ha ido pasando el tiempo, quería presentar unas galletas al concurso de My Lovely Food, "Tu mejor galletas navideña", y resulta que el plazo termina mañana!!! Horror, y yo con la entrada sin escribir y con cuatro fotos tiradas a toda prisa y con la poca luz que hay estos días por tierras palentinas... bueno, algo he conseguido así que, sin muchas pretensiones, las presento a este concurso... ¡que lo importante es participar! Y sobre todo pasarlo bien y aprender a base de nuestros errores y sobre todo de las creaciones de las estupendas artistas que hay en la red.



Lo primero os dejo la receta de las galletas de mis desvelos, he probado dos versiones, una sin agregar azúcar, como en las de chocolate blanco, con las mismas cantidades pero cambiando el chocolate blanco por chocolate con leche, y dan buen resultado en cuanto a horneado y forma, pero quedan un tanto "sosas", incluso con la decoración en fondant les falta un punto, así que la receta definitiva incluye algunas variaciones y un poco de azúcar. Os he preparado un paso a paso que servirá también para las de chocolate blanco, sólo tenéis que seguir las instrucciones de la otra receta y cambiar las cantidades, saltándoos el paso del azúcar, pero la consistencia de la masa será similar. Vamos, manos a la obra!

INGREDIENTES (unas 20 galletas de tamaño mediano)

110 gramos de mantequilla sin sal fría
50 gramos de azúcar glass
150 gramos de chocolate con leche
350 gramos de harina de todo uso
25 mililitros de leche entera

PREPARACIÓN

En un bol pesamos el chocolate y lo troceamos; lo derretimos en el microondas vigilando el tiempo, parando y removiendo cada pocos segundos para que no se queme. Una vez derretido lo reservamos.




Pesamos y partimos ahora la mantequilla en dados pequeños y la batimos con varillas hasta que se forme una crema. Agregamos el azúcar y batimos para que se mezcle bien con la mantequilla.





El chocolate derretido ya se habrá enfriado un poco, lo añadimos ahora a la mezcla de mantequilla y azúcar y batimos bien hasta que se forme una crema consistente (que por cierto, también nos sirve como buttercream de chocolate si nos quedamos en este paso y no añadimos la harina).




Ahora añadimos la harina en tres tandas; yo añado primero 150 gramos, mezclo bien y agrego otros 150 gramos. Una vez mezclada añado la leche entera y la harina restante. El resultado es una masa granulada que tiene un aspecto un poco feo, pero no os preocupéis porque con un poco de amasado quedará perfecta.






Pasamos la masa a un papel de hornear y sobre él vamos amasando con cuidado, hasta formar una bola como la de la foto. Ahora colocamos otro papel de hornear encima y con ayuda de un rodillo (si es regulable mucho mejor) estiramos la masa a un grosor de unos 5-6 milímetros. No hace falta enfriar la masa antes de cortar, esto lo haremos después.






Una vez estirada retiramos la capa superior de papel y procedemos a cortar. Ayudándonos de una espátula pasamos las galletas a una bandeja de horno. Podemos colocarlas sobre papel de hornear o sobre una lámina antiadherente, yo uso una de estas en color negro. No hace falta separarlas demasiado porque no crecen mucho en el horneado.





Los recortes los estiramos de nuevo y repetimos el proceso hasta acabar la masa. Una vez cortadas todas las galletas las dejamos enfriar en la nevera al menos una hora. Ahora ya sólo queda hornear; las metemos en el horno precalentado a 175º C y las tenemos unos 12-15 minutos, hasta que la superficie ya no brille y los bordes se oscurezcan un poco.





Al sacarlas del horno las dejamos un par de minutos en la bandeja y luego las pasamos a una rejilla con cuidado, ya que estarán aún blandas. Las dejamos enfriar sobre la rejilla y así se endurecerán.



Una vez frías ya podemos decorar. Las galletas que veis en las fotos evidentemente no son las del Portal de Belén... son unos animalitos que estoy preparando este fin de semana y que pronto os enseñaré con el paso a paso de la decoración. Pero el proceso es el mismo.




El Portal de Belén lo decoré en dos noches (el momento de tranquilidad en mi casa, cuando mis niños están y dormidos) usando fondant Sodifer de colores y la técnica habitual que os he enseñado otras veces. Una vez decoradas he dejado endurecer un poco el fondant antes de montar el Belén. Ahora viene lo malo... ¿quién se las come cuando pasen las fiestas? ¡A mi me da un poco de pena!

Espero que os hayan gustado :-)

domingo, 27 de noviembre de 2011

Galletas navideñas (primera parte) de chocolate blanco



¡Qué dilema! Tengo varias recetas de bizcochos, layers y galletas y no me decidía por una para publicar... ¡se me acumula la tarea! Al final pensé que, como ya estoy con la segunda tanda de galletas navideñas y no quiero publicarlas todas seguidas, pues mejor empiezo con la primeras, las que hice a principios de semana. Creo que fue el lunes, había recibido unos días antes los cortantes navideños y eso de aguantar más de un mes para esperar a las fiestas como que no va conmigo... ¡Tenía que probarlos ya mismo! También es cierto que no pude probarlos todos, no os voy a contar la barbaridad de cortantes que tengo porque casi me da vergüenza, y muchos, pero muchos de ellos, son navideños. Así que empecé por unos más sencillitos, que era para decorar por la noche en un ratito de tranquilidad que tengo al acostar a los peques los días de semana. No era plan de hacer cosas complejas.


Para la masa de las galletas usé la receta de chocolate blanco; esta masa salió de uno de mis experimentos galletiles, de esos que hago a menudo pero no siempre os cuento, porque varias veces han terminado en la basura, es lo que tiene mi cabecita inquieta, que no  me puedo conformar con lo que me dan hecho. Partiendo de la base de las galletas de chocolate blanco de Karen's Cookies, reduciendo ingredientes, eliminando el huevo que no me gusta en las galletas decoradas, haciendo varias tandas con varios ingredientes... al final di con esta masa, que me parece ideal para decorar por varios motivos: la masa se maneja muy bien, queda muy firme, pueden cortarse nada más estirar, sin enfriar, y enfriarse ya cortadas; crecen poco en el horneado (hay que refrigerarlas como es habitual, pero hay otras masas que incluso refrigeradas pierden mucho la forma); quedan resistentes una vez frías, para no sufrir percances al aplicar el fondant; y no son muy dulces, algo muy importante para la decoración  a base de pasta de azúcar que suelo usar... si lo aplicamos a una masa de galletas muy dulce el resultado puede ser muy empalagoso, por eso prefiero galletas que no tengan mucho azúcar, que ya bastante pongo luego encima ;-)


Os gustarán sobre todo si el sabor a mantequilla de otras galletas no os apasiona (que conste que a mi me encantan las galletas sólo de mantequilla, jeje), porque el chocolate blanco lo tapa. Y no, no necesitan azúcar,  ¡hacedme caso!

No me voy a liar más hablando de las galletas, os enseño cómo se hacen ya mismo. Con estas cantidades salen unas 18-20 galletas de tamaño mediano (como las de las fotos).

INGREDIENTES

110 gramos de mantequilla
150 gramos de chocolate blanco
300 gramos de harina
un chorrito de leche (entre 25 y 50 mililitros)

PREPARACIÓN

Pesamos el chocolate y lo ponemos en un recipiente apto para microondas (a mi me gusta usar uno de cerámica que coge el calor de manera uniforme). Lo derretimos vigilando que no se queme, abriendo y removiendo cada pocos segundos. Lo dejamos templar un poco.



En esta ocasión no he puesto que la mantequilla esté a temperatura ambiente como en otras recetas porque me he dado cuenta tras hacerlas varias veces de que no es necesario. Mientras se templa el chocolate, sacamos la mantequilla de la nevera y la cortamos en dados. La ponemos en un bol y batimos con las varillas un par de minutos hasta que se forma una crema. A continuación agregamos el chocolate, que aún estará templado, por eso no hace falta que la mantequilla esté a temperatura ambiente, es más diría que es mejor que esté fría para que luego no llegue a derretirse al echar el chocolate templado encima. Batimos la mezcla y comenzamos a agregar la harina. Es preferible hacerlo en dos tandas, de 150 gramos cada una, para que la mezcla sea uniforme. Al final quedará una masa granulada, que parece no integrarse, no os preocupéis, es normal. Sólo hay que agregar un chorrito de leche y batir otro poco. La masa seguirá teniendo aspecto de "migas" pero ahora podemos echarla en una superficie limpia, en la encimera por ejemplo, y amasarla, veréis que en un momento tendréis una masa de galletas en condiciones, nada de las miguitas que había en el bol.

Una vez formada la bola de masa la ponemos entre dos papeles de hornear y procedemos a estirarla dejando un grosor de unos 5-6 milímetros (si usamos un rodillo regulable o unos listones de medida nos quedarán ideales). Una vez estirada retiramos el papel y procedemos a cortar. Esta masa tiene una consistencia tan buena que los cortes quedarán perfectos, sin necesidad de frío, incluso si el cortante no tiene muchos recovecos será posible levantar la galleta con el propio cortante e ir colocando en la bandeja de hornear.

Yo voy cortando y colocando sobre una lámina antiadherente de color negro que coloco en la bandeja del horno. Lo del color no es una tontería, cuando horneo sobre papel de hornear blanco las galletas pierden más la forma.

Lo bueno de este sistema de cortar sin enfriar es que podemos aprovechar los restos de masa y cortar de nuevo hasta terminarla, sin tener que esperar a que la masa enfríe en la nevera.

Así, dejamos cortadas todas las galletas y las dejamos reposar en la nevera un par de horas por lo menos.

Al cabo de este tiempo, con el horno precalentado a 175º C, las horneamos unos 12-15 minutos, dependiendo de nuestro horno y del tamaño de las galletas. No hace falta separarlas demasiado en la bandeja ya que casi no crecen. Tampoco hay que dejar que se tuesten ni endurezcan en el horno. Cuando los bordes comiencen a dorarse ligeramente las sacamos del horno. Las dejamos un par de minutos en la bandeja y las pasamos a una rejilla con cuidado, ya que estarán un poco blandas. Al enfriar endurecerán.



Una vez frías ya podemos decorar. En mi caso, como era ya un poco tarde y más que nada una prueba, no me compliqué mucho, usé unas láminas texturizadoras sobre fondant ya teñido de color amarillo, verde bosque, rojo y marrón. Apliqué encima con un pincel brillo perlado y dorado de Americolor, brillo en polvo blanco de SK y purpurina Hologram Silver de Rainbow Dust y listo, quedaron monas para estar hechas a altas horas de la noche ¿verdad?

Animaos con la receta de las galletas y me contáis el resultado, si os gusta cómo se trabajan, el sabor, la combinación con el fondant... Prometo en breve un paso a paso con fotos, que siempre ayuda, y también las variaciones para la receta con chocolate con leche y chocolate negro.

¡Felices Pre-Navidades!