miércoles, 8 de febrero de 2012

Tarta Hello Kitty



Creo que estoy empezando a odiar a esta gata... es que mi hija es monotemática, le apasiona Hello Kitty y todo, absolutamente todo, tiene que ser de Hello Kitty; y si es de Hello Kitty y además de color rosa pues mucho mejor. Alguna vez tenemos alguna concesión con Dora Exploradora o con Pocoyó, pero pocas, no os creáis, ella sigue fiel a la gata bigotuda.

Así que desde hacía meses, exactamente desde el cumpleaños de su hermano cuando hice la tarta de Bob Esponja, tenía claro que quería una tarta de Hello Kitty, que fuese rosa, pero bien rosa, y me lo repetía cada dos por tres preguntándome cuánto faltaba para su cumple. Pues al final llegó la fecha, el 6 de febrero, y para su tercer cumpleaños pues no tuve que buscar temática, estaba claro ¿no?

Para el bizcocho usé la receta del genovés que tenéis en la entrada anterior, la de la tarta del Real Madrid. De nuevo horneé dos recetas para obtener cuatro planchas de bizcocho. Una vez listo el bizcocho no tuve muchas dudas sobre el relleno que iba a utilizar, una Swiss Meringue Buttercream de fresa con la siguiente receta:



INGREDIENTES

200 gramos de claras (usé las pasteurizadas de Mercadona)
400 gramos de azúcar
600 gramos de matequilla a temperatura ambiente

12 fresas grandes
50 gramos de azúcar

PREPARACIÓN

Primero hago la mezcla de las claras y el azúcar en Thermomix, resulta más sencillo que al baño maría porque pones la temperatura y no tienes que estar con el termómetro controlando que no se cuajen las claras ni removiendo.

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos las claras y el azúcar en el vaso. Programamos 6 minutos, 50º C, velocidad 3 1/2. Al terminar el tiempo saco la mezcla de la Thermomix y la paso a la Kitchen Aid (me gusta más cómo monta la amasadora) donde, con el accesorio de montar, bato durante unos 5 minutos hasta que queda una consistencia de picos firmes. Entonces, bajando un poco la velocidad, empiezo a añadir la mantequilla cortada en dados pequeños hasta terminarla y sigo batiendo hasta conseguir una buena consistencia, firme y muy suave y cremosa.

Mientras, en Thermomix de nuevo, echo en el vaso (ya sin la mariposa) las 12 fresas y los 50 gramos de azúcar y programo 5 minutos, temperatura 90º C, velocidad 4 y así hago un puré de fresas que cuando se temple añado al swiss meringue buttercream. Para que se integren bien hay que batir de nuevo durante unos cuantos minutos y al final queda una crema deliciosa, con un sabor a fresa muy bueno, un color rosita ideal para mi peque y no demasiado dulce, al gusto de la familia.

Una vez listo el relleno empezamos a colocar las capas, primero bizcocho (sin mojar), luego swiss meringue buttercream (mejor si lo aplicamos con una manga pastelera), y así hasta terminar con bizcocho. En una capa intermedia coloqué además fresas cortadas en trocitos pequeños sobre el relleno. Luego daban un toque ligeramente ácido y muy rico.



Para cubrir la tarta y pegar el fondant, como había usado todo el swiss meringue buttercream en el relleno, hice un ganaché de chocolate blanco con la siguiente receta:

INGREDIENTES

200 gramos de nata para montar
250 gramos de chocolate blanco

PREPARACIÓN

Podemos usar la misma cantidad de nata que de cocholate, como cuando se hace ganaché de chocolate con leche o chocolate negro, pero con el chocolate blanco queda menos consistente y entonces me gusta echar un poco más.

La preparación es muy simple, calentamos en un cazo la nata líquida hasta que empiece a hervir, la retiramos entonces del fuego y añadimos el chocolate partido en onzas. Removemos hasta que se derrite por completo y dejamos enfriar. Una vez frío podemos usarlo tal cual o montarlo con las varillas. En esta ocasión yo lo monté.



Con esta ganaché y una espátula cubrimos la tarta y dejamos reposar en la nevera un rato. Mientras estiramos el fondant para cubrir. Ya sabéis, medimos el diámetro y la altura dos veces y esa será la medida mínima de la capa de fondant que vamos a estirar. Una vez listo el fondant de color rosa claro hay que cubrir la tarta, con cuidado y sin estirar, sólo apretando contra la tarta y recortando el sobrante para dejar el remate lo mejor posible. En este caso me quedó bastante decente así que sólo coloqué una fila de perlas en rosa chicle a modo de decoración.

En el lateral de la tarta puse el nombre de mi peque en rosa sobre unas flores verdes y en la parte superior la super Kitty dentro del corazón que le encantó a mi niña. Todas estas decoraciones las tenía preparadas previamente; ayudándome de cortantes y de una plantilla que hice a partir de una imagen de Internet, fui recortando el fondant y pegando las piezas con agua aplicado con un pincel. A la hora de colocarlas en la tarta ya se habían endurecido un poco y se manejaban muy bien. En la tarta también las pequé con el pincel de agua (menudo invento), como no pesaban mucho se sujetaron perfectamente así.



La imagen de Hello Kitty es sencilla, sólo hay que ir recortando capas de fondant. Primero la rosa chicle para el corazón, luego la negra para la silueta (aunque se recorta completa, luego se ponen encima el resto de piezas) la blanca para la cara, patitas y oreja del lazo, rojo para el lazo y finalmente negro y amarillo para los ojos y la nariz. Sólo es cuestión de paciencia y de ir recortando con cuidado cada pieza a partir de una plantilla en papel vegetal. Imprimiendo varias copias de la misma imagen y marcando cada pieza en el papel vegetal es bastante sencillo hacer este tipo de decoraciones.

Para terminar hice otro par de flores en verde con el tres de los años que cumplía Nora y las coloqué con un palito de brocheta en medio, pinchándolo después en la tarta. ¡Y listo!



Sólo falta enseñaros el corte ¡¡¡esta vez sí que tengo foto!!!



lunes, 6 de febrero de 2012

Tarta Real Madrid



No me gusta el fútbol, no me gustan las tartas con escudos de fútbol... así de claro, pero igual de claro es que mi hermano es un fanático del fútbol, tanto el de la tele, como el de la PlayStation, como el de los domingos cuando juega con un equipo local. Así que no quedaba otra, para el día de su cumpleaños, que temática futbolera... y cómo no, del Madrid; es merengue mi hermano, así que algo blanquito y morado iba a quedar estupendo con un escudo encima. Pasó también que estuvimos todos con gripe los días previos al cumpleaños, así que no tuve mucho tiempo para pensar en otra tarta madridista... me fui a lo sencillo, pero gustó, así que prueba superada.

Para el bizcocho no me compliqué mucho, un genovés, que además de ser sencillo y muy ligero, no es demasiado dulce, ideal para mi familia (ya sabéis que eso del dulzor extremo no les va). Luego en el relleno ya pasamos a cosas más dulces, buttercream de vainilla combinada con buttercream de Nutella, que también usé para cubrir la tarta y pegar el fondant. Pero vamos poco a poco.

Empezamos con el bizcocho genovés, cómo me gusta, por lo fácil y porque sirve tanto para un brazo de gitano como para una tarta de fondant. Yo hago la receta de Thermomix, la que podemos encontrar en el libro Imprescindible. Horneo dos bizcochos haciendo dos veces esta receta, así queda una tarta bien alta para que la decoración quede más vistosa.



INGREDIENTES  (molde de 23 cm)

4 huevos L
120 gramos de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
120 gramos de harina de repostería
1 pizca de sal

PREPARACIÓN (Thermomix)

Precaletamos el horno a 175º C. Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos, el azúcar y el extracto. Programamos 6 minutos, 37º C, velocidad 4. Al terminar programamos el mismo tiempo y velocidad pero sin poner temperatura.

Al terminar añadimos la harina y la sal y mezclamos durante 5 segundos a velocidad 3. Quitamos la mariposa y terminamos de mezclar con la espátula. Vertemos en un molde que previamente hemos engrasado o rociado con spray desmoldante (yo prefiero la segunda opción) y horneamos durante unos 20-22 minutos.

Cuando esté listo lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Una vez frío lo envolvemos en papel film y reservamos hasta el momento de rellenar.

Cuando tengamos horneados dos de estos bizcochos podemos ya partirlos a la mitad. Tengo una lira para estos menesteres pero me apaño mejor con un cuchillo grande de sierra. Mi molde, además, deja una pequeña marca en un lateral que luego me sirve de guía para colocar bien las capas tras rellenar, me ahorro así estar marcando las capas con palillos.

Como este bizcocho es esponjoso y jugoso no lo baño con almíbar, además así no lo endulzo en exceso. Pasamos ahora a los rellenos. Dos recetas de buttercream de Nutella (para rellenar dos capas y cubrir la tarta) y una de buttercream de vainilla, para la capa intermedia.



BUTTERCREAM DE VAINILLA

200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
369 gramos de azúcar glass tamizado
1 cucharadita de extracto de vainilla
4 cucharaditas de nata líquida

Echar todos los ingredientes en el vaso de la amasadora y batir durante 5 minutos a velocidad media.  Reservamos mientras hacemos la buttercream de Nutella

BUTTERCREAM DE NUTELLA

Hacemos dos veces esta receta o el doble de cantidad en una sola mezcla si nuestra amasadora es grande:


250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar glass tamizado
4 cucharadas de Nutella

Batir la mantequilla con el azúcar hasta que se integren, añadir la Nutella y batir durante 4 minutos.

Ahora a rellenar. Base de bizcocho, capa de buttercream de Nutella (se aplicar mejor la echamos en una manga con boquilla grande). Siguiente base y capa de buttercream de vainilla. Tercera base de bizcocho y capa de buttercream de Nutella y terminamos con la última capa de bizcocho. Ahora con una espátula y paciencia cubrimos toda la tarta con la buttercream de Nutella restante y reservamos un ratito en la nevera para que quede consistente.

Mientras podemos estirar el fondant. En mi caso hice una plancha circular de unos 40 cm (sumamos el diámetro de la tarta más dos veces la altura). Una vez estirada con cuidado cubrimos la tarta y vamos colocando el fondant con las manos, sin estirar hacia abajo, más bien al contrario, llevando el fondant hacia arriba y pegándolo al buttercream. Recortamos los sobrantes con un cuchillo o un cortapizza y empezamos a alisar hasta conseguir una superficie lisa y homogénea.



Para la decoración imprimí una imagen del escudo del Madrid y fui recortando piezas, pasándolas a papel vegetal y usándolas luego como plantillas para recortar el fondant. Lo apliqué sobre la tarta usando un pincel de agua. En la corona usé rotuladores comestibles verde y rojo y fondant blanco para las perlas. Le di un toque brillante (que casi no se aprecia en las fotos) con Americolor Gold.

Y poco más, fue una tarta muy "expres", y también se la comieron rápido así que del corte no hay foto... pero para la siguiente prometido que si lo hay, veréis que capitas más ricas de bizcocho y relleno :-)

lunes, 23 de enero de 2012

Chiffon de limón... o naranja, o mandarina...



No, no me han abducido los papeles, casi pero no, he podido con ellos y después de muuuuuchos días sin hornear aquí estoy de vuelta con una receta que les encanta en mi casa. Mis niños no suelen comer bizcocho, se comen el fondant de fuera, ni cupcakes, aunque se comen el frosting, pero lo que es el bizcocho no les apasiona. Salvo el chiffon, que les encanta, en cualquiera de las tres versiones que he hecho hasta ahora: limón, naranja o mandarina. Mi preferido es el de naranja pero esta mañana se me habían terminado, así que como las fotos son del chiffon de limón pues la receta que os paso es la de limón... aunque las variantes de naranja y mandarina son muy similares, os las contaré después.

El chiffon es un bizcocho muy similar al angel food cake en textura, pero mucho más jugoso. Se da un aire al Glorious Sponge Cake, ambos llevan los huevos completos, en vez de sólo las claras, y los tres se hornean en el mismo molde, el famoso de las patitas de angel food, así que por eso los veréis en la misma categoría en el blog. Mi pena sigue siendo no poder conseguir el molde de angel food de 25 centímetros ¡está agotado en todos sitios! Y es que en mi molde pequeño los bizcochos no pasan del día, así que no sé deciros qué tal se conserva para el día siguiente. Eso sí, el mismo día que se hornea está de vicio.



INGREDIENTES (para molde de 18 centímetros)

100 gramos de harina de repostería
125 gramos de azúcar
1/4 de cucharadita de bicarbonato
1 pizca de sal
40 gramos de aceite de girasol
3 huevos L
30 gramos de zumo de limón (aproximadamente 1/2 limón)
50 gramos de agua
ralladura de un limón
1/2 cucharadita de extracto de limón
1/4 de cucharadita de cremor tártaro



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 175º C. En un cuenco mezclamos la harina, el azúcar menos 2 cucharadas que reservamos, el bicarbonato y la sal. Batimos con unas varillas de mano durante un minuto para mezclar y airear. Separamos las yemas de las claras y añadimos a la mezcla de los ingredientes sólidos las yemas, el aceite, el agua, el zumo, la ralladura y el extracto. Batimos un par de minutos más con las varillas manuales y reservamos.

En el bol de la amasadora o la batidora eléctrica echamos las claras y comenzamos a batir. Cuando empiezan a espumar paramos la máquina y agregamos el cremor tártaro (si no lo tenemos podemos saltarnos este paso). Seguimos batiendo hasta que se formen picos suaves y entonces agregamos poco a poco el azúcar que habíamos reservado. Una vez que se forman picos más tiesos y la mezcla brilla paramos y echamos las claras montadas sobre la masa reservada. Ahora, con mucho cuidado, ayudándonos de unas varillas de mano, mezclamos con movimientos envolventes de abajo a arriba.

Cuando esté todo bien mezclado vertemos en el molde de angel food, sin engrasar ni enharinar. Ponemos en el horno en posición central y horneamos durante unos 45 minutos, o hasta que lo veamos bien dorado y al pinchar con una brocheta salga limpia.

Al sacar del horno damos la vuelta al molde y lo dejamos enfriar al menos media hora apoyado en las tres "patitas". Una vez pasado este tiempo, pasamos una espátula alrededor para facilitar el desmoldado. Y listo para comer. Es muy ligero y apetece a cualquier hora ¡seguro que os gusta!



Variante de naranja o mandarina: cambiamos el zumo de limón y el agua por 80 gramos de zumo de naranja o de mandarina; sustituimos la ralladura de limón por ralladura de naranja o mandarina y el extracto de limón por extracto de vainilla.

miércoles, 11 de enero de 2012

Bundt cake de naranja y crema (con minidiccionario)



¡¡¡Sigo aquí!!! ¡¡¡Enero no va a poder conmigo!!! Bueno, más bien el papeleo quizás pueda conmigo, pero no, no lo va a conseguir, terminaré la declaración trimestral a tiempo! Y entre factura y factura hago algún que otro bizcocho, un chiffon por aquí, un bundt por allá... Esto de los nombres de los bizcochos me recuerda que le debo a Rakel un diccionario de términos reposteros, prometo que lo haré, pero como esta entrada se la voy a dedicar a la receta del bundt cake pues empezamos con un minidiccionario.

¿Qué es un bundt cake? Pues no es más que un bizcocho horneado en un molde bundt... así que vamos con lo siguiente ¿Qué es un molde bundt? El molde bundt se caracteriza por tener un orificio central y por ser acanalado o estriado (actualmente los hay incluso con formas variadas castillos, flores, estrellas... ¡hasta tractores!). Los más conocidos son los Nordic Ware, una marca americana que los empezó a comercializar allá por los años 50 del siglo pasado. El nombre parece ser que viene de un típico bizcocho alemán, el Bundkuchen (llamado Gugelhupf en Austria y Gugelhopf en Suiza).



En estos moldes podemos cocinar cualquier bizcocho de miga densa, su forma se mantendrá perfecta gracias a su revestimiento y su gran calidad... En general se suelen hornear masas con mantequilla (muy tradicionales de Norteamérica). La receta que hoy os traigo es una de estas masas con mantequilla que además incluye crème frâiche. Esta crema que no es más que nata fresca espesa y ligeramente ácida, se puede encontrar en grandes hipermercados (en la foto veis dónde la compre yo).


INGREDIENTES

225 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar
4 huevos
ralladura de una naranja
1 cucharadita de extracto de vainilla
250 gramos de harina
1 cucharadita y media de levadura química
1 cucharadita y media de bicarbonato
media cucharadita de sal
200 mililitros de crème frâiche
120 mililitros de zumo de naranja



PREPARACIÓN

Engrasamos el molde pincelando con aceite o con spray desmoldante. Precalentamos el horno a 175º C.

En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que blanquee y adquiera volúmen. Separamos las yemas de las claras y añadimos las yemas a la mantequilla, una a una, batiendo bien antes de incorporar la siguiente. Agregamos la ralladura de naranja y el extracto de vainilla.

En otro bol mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal, batiendo un par de minutos con unas varillas de mano (además de mezclar ahorramos tamizar la harina). Agregamos a la mezcla anterior alternando con la crema agria. Añadimos ahora el zumo, batimos y reservamos.

Batimos a parte las claras hasta montarlas y vertemos con cuidado sobre la mezcla anterior. Mezclamos con una espátula de silicona, con movimientos envolventes de abajo a arriba, hasta que esté bien integrado. Vertemos en el molde y horneamos durante una hora aproximadamente (dependerá de cada horno).



Al sacar el horno dejamos en el molde unos 10 minutos y luego desmoldamos sobre una rejilla para enfriar.

Podemos tomarlo así o cubrirlo con un glaseado de naranja. El glaseado es muy sencillo, calentamos en un cazo a fuego bajo 50 gramos de azúcar con 100 mililitros de zumo de naranja, removiendo hasta que quede una mezcla un poco espesa. Dejamos templar y vertemos sobre el bundt. Nosotros nos lo hemos comido esta vez sin glaseado pero si queréis que se conserve jugoso más tiempo entonces os recomiendo el glaseado de naranja.

Y ahora... a seguir con las facturas (emoticono de resignación)

viernes, 6 de enero de 2012

Roscón de Reyes



Típico ¿verdad? Pero es lo que toca, en mi casa el roscón se toma de postre siempre el día 6 después de comer y este año me propuse hacer un estupendo roscón y olvidarnos para siempre de los comprados. Así que, desde hace varios días, me ha pasado por diversos blogs, recetarios y foros, he ojeado revistas y libros de cocina, he visto algún que otro vídeo y al final he dicho... ¡estoy preparada para hacer mi roscón! Hace también unos días que me puse manos a la obra con los ingredientes, la mayoría los tenía en casa, harinas suelo tener de varios tipos en casa, así que la de fuerza, que lleva la receta elegida, estaba en el armario, también la mantequilla, leche, naranja y limón y otros ingredientes... más problemas tuve con la fruta escarchada ¡no la encontraba en mi pequeño pueblo! Menos mal que una visita a Carrefour solucionó el problema. Y finalmente el agua de azahar, indispensable para ese sabor tan característico del roscón... primera farmacia del pueblo... ¡agotado! Segunda y última farmacia y siiiii ¡tienen! ¡La operación roscón sigue adelante!

La receta que más me convencía de todas las que había visto era la del libro Imprescindible de Thermomix, en general todas las del libro tienen excelentes resultados así que pensé que la del roscón también iría bien. Luego, viendo el vídeo y el excelente tutorial de Webos Fritos, vi que la receta era la misma, con un par de mínimas variaciones, así que ya no lo dudé más. Variaban sobre todo los tiempos de levado y al final comprobé que los míos (supongo que debido a la temperatura de mi casa) han sido intermedios entre las indicaciones del libro y del blog de Su.

Después de varias horas de levado y de sufrimiento por mi parte (pensando que si no salía bien no habría tiempo para hacer otro) el resultado a la vista era muy bueno, un aspecto totalmente apetecible... pero faltaba la prueba de fuego ¡había que catarlo! Y pasó la prueba, incluso repitieron, y eso que estaba relleno con casi un kilo de nata montada!!! Vamos, una bomba de roscón que por suerte ha triunfado, así que para el próximo año ya no dudaré con la receta ni sufriré por los tiempos de levado.

La receta os la dejo a continuación con mis tiempos, aunque como veréis varían según la temperatura de vuestra casa, si hay corrientes de aire, etc. Lo mejor es que os fiéis de vuestra masa, así que tendréis que vigilarla un poco :-)



INGREDIENTES (12 raciones)

Azúcar aromatizado


120 gramos de azúcar
Piel de medio limón
Piel de media naranja

Masa madre

70 gramos de leche entera
10 gramos de levadura fresca
1 cucharadita de azúcar
130 gramos de harina de fuerza

Masa 


60 gramos de leche entera
70 gramos de mantequilla
2 huevos L
20 gramos de levadura fresca
30 gramos de agua de azahar
450 gramos de harina de fuerza
1 pizca de sal

Decoración

Huevo batido
Fruta escarchada
Azúcar humedecido



PREPARACIÓN

En Thermomix pulverizamos el azúcar durante 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Agregamos la piel de limón y naranja y pulverizamos otros 20 segundos en velocidad progresiva 5-10. Reservamos en un bol.

Ponemos los ingredientes de la masa madre, a temperatura ambiente, en el vaso y mezclamos durante 15 segundos en velocidad 4. Sacamos del vaso y amasamos formando una bola. Metemos la bola en un bol y la cubrimos con agua templada. Aquí la tendremos unos 10 minutos, hasta que flote y doble el volumen.

Pasamos ahora a la masa principal. Ponemos en el vaso todos los ingredientes de la masa principal, también a temperatura ambiente, más el azúcar aromatizado del principio y finalmente la bola de masa madre sin el agua. Mezclamos programando 30 segundos a velocidad 6.

A continuación amasamos en velocidad espiga durante 3 minutos. Al terminar sacamos la masa y la colocamos en un bol grande pincelado con aceite. Cubrimos con film transparente también pincelado en aceite y dejamos en un lugar cálido, sin corrientes de aire, levando durante varias horas, hasta que doble el volumen.

El tiempo de levado es muy variable. En el libro de Thermomix indican 1 hora aproximadamente, mientras que en Webos Fritos lo suben hasta unas 5 horas. En mi caso, dejé la masa lista sobre la 1 de la madrugada y a las 4 cuando se despertó Adrián ya estaba más que levada, así que la saqué del bol, amasé un poco y dejé en la nevera cubierta con film, esperando retardar el siguiente levado hasta la mañana.



Mi sorpresa a las 10 de la mañana (si madrugué más bien poco, jeje) es que había levado de nuevo en la nevera, algo menos, pero casi al doble del volumen. Amasé de nuevo y formé el roscón, dejándolo levar otra hora, sobre la bandeja de hornear, antes de introducirlo en el horno (este levado en Webos Fritos lo alargan hasta dos horas). Antes de este tercer levado introduje la "sorpresa" por la base del roscón.

Al terminar el segundo levado (tercero en mi caso) sólo queda pincelar el roscón con huevo batido y colocar la decoración de frutas y azúcar humedecido con unas gotas de agua. Se hornea en el horno precalentado a 200º C con calor arriba y abajo. Pasados los primeros 10 minutos de horneado se baja la temperatura a 180º C y se vigila cada pocos minutos para controlar que no se tueste demasiado. A los 20 minutos lo cubrí con papel de aluminio y lo dejé otros 7 minutos más dentro.

Una vez horneado se deja enfriar sobre una rejilla y listo para comer, tal cual, sin rellenar, o con el relleno que más nos guste. En mi caso fue con relleno, de nata montada con un poco de estabilizante para que aguantase bien. Corté con un cuchillo de sierra y marqué las dos capas con unos palillos para luego colocarlas en su sitio, rellené con una manga pastelera y cubrí con la capa superior.

Y después de mis sufrimientos por los tres levados y la preocupación porque se desinflase al salir del horno o no quedase jugoso... quedó un roscón de libro!!! Así que estoy más que contenta con el resultado y os animo, si no es ya este año para el siguiente, a que hagáis vuestros roscones... si yo que no había hecho jamás ninguno he logrado hacerlo, todos podéis! Y sin Thermomix también quedan estupendos, sólo tenéis que ver el vídeo de Webos Fritos, ahí está todo perfectamente explicado con amasado manual.

Espero que los Reyes Magos hayan sido muy generosos con todos vosotros y que el final de las fiestas navideñas os haya dejado muy buen sabor de boca.

miércoles, 4 de enero de 2012

Banoffee Cupcakes



¡¡¡Siiii, estoy de vuelta!!! Sobreviviendo al traslado de la tienda online, que, aunque online, iba necesitando ya de un almacén y showroom donde trabajar en condiciones, donde tener todo organizado y a mano y donde poder recibir a las familias... Y por fin está listo, o casi, quedan detalles pequeños pero ya está "habitable". Y como ya se va terminando el ajetreo de la mudanza y de las fiestas navideñas me voy a tomar un respiro y actualizar el blog, que va siendo hora ¿verdad?

Estas fiestas he hecho varias cositas ricas de postre, tarta de turrón, tarta de mouse de limón, cupcakes de turrón... y aún tengo pendiente el roscón de Reyes. De algunas os iré poniendo receta y fotos pero no de todas, de muchas entre prisas y ajetreo ni foto hice. A ver si para la próxima celebración me organizo mejor.



Estos cupcakes que os traigo hoy no son nada festivos ni celebran nada, más bien son de aprovechamiento, si, de esos postres que tanto me gustan porque me sirven para "reciclar" ingredientes que me van quedando por la nevera, que no estamos como para tirar! Y en esta ocasión lo que había por mi despensa era un montón de plátanos ya bastante maduros, como a mi me gustan, pero sólo a mi, así que o me daba un atracón de plátanos o cocinaba algo con ellos. Y pensé en una receta que había visto en varios de mis libros de cupcakes... los famosos Banoffee Cupcakes, inspirados en el Banoffee Pie. La receta es una variación de la que podéis encontrar en The Primrose Bakery Book.

INGREDIENTES (18 cupcakes)

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
250 gramos de azúcar moreno pulverizado
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
250 gramos de harina tamizada
2 cucharaditas de levadura química
4 plátanos muy maduros (aproximadamente 300 gramos)



PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 175º C y ponemos las cápsulas en el molde para cupcakes. Batimos la mantequilla durante un minuto a velocidad media y agregamos el azúcar (si no podemos pulverizarlo tendremos que batir durante más tiempo). Batimos la mantequilla con el azúcar durante 3-4 minutos hasta que quede una mezcla esponjosa que blanquea y crece en volumen.

Añadimos los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno, incorporando bien el primero antes de añadir el segundo. Agregamos después la vainilla y seguimos con la harina tamizada junto con la levadura. Cuando esté todo mezclado trituramos los plátanos y los añadimos a la mezcla. Terminamos de batir y rellenamos las cápsulas hasta la mitad aproximadamente. Horneamos durante unos 20 minutos y dejamos enfriar sobre una rejilla.



Para cubrirlos no usé la receta de la Primrose, que les pone una crema de caramelo ligera, sino que hice una buttercream con sabor a caramelo, basándome en la receta clásica de vainilla.

BUTTERCREAM DE CARAMELO

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
225 gramos de azúcar glass tamizado
1 cucharadita de extracto de vainilla (puse pasta de vainilla en lugar de extracto)
3 cucharadas de caramelo líquido
2 cucharaditas de leche entera

Ponemos todos los ingredientes en el bol y mezclamos a velocidad baja durante un minuto y luego a velocidad media durante otros cuatro minutos, hasta conseguir una crema muy suave y que haya blanqueado. Sólo nos queda poner en la manga y decorar... y ¡comer! Hoy los hemos merendado y estaban muy ricos, con intenso sabor a plátano. ¿Os animáis a probarlos?


lunes, 26 de diciembre de 2011

¡Cupcakes de turrón y feliz San Esteban!



Es lo que tiene estar atareadísima el día de Nochebuena y el de Navidad... que llega el día 26, me doy cuenta de que no he felicitado la Navidad en el blog (de cocina, en el de MisCanguritos si lo hice) y ya no es plan porque llego tarde, así que ¡Feliz San Esteban! O bueno, como aún podemos decir que estamos en días navideños, pues vega, ¡Feliz Navidad!

Este año tocaba cenar en casa de mi hermano y mi cuñada; Samuel, mi sobrino, es el niño más pequeño de la familia así que para respetar un poco sus horarios nos trasladamos a su casa (que no fue mucho el traslado, ya que viven en el portal de al lado de mi casa). La cena la hicimos mi madre, mi cuñada y yo, cada una se encargó de un plato y a mi me tocaron los postres ¡cómo no! Y como al día siguiente, para la comida de Navidad en casa de mis suegros, también llevaba el postres, he pasado dos días intensos en la cocina: cuatro tartas (dos de turrón, una de limón y una de fresa), 24 cupcakes (12 de turrón y 12 de jengibre y canela) y unas cuantas bizcobolas.



Pero no os voy a poner todas las recetas ¡sería una locura de post! Vamos con uno de los más "propios" de las fechas, los cupcakes de turrón, recomendados incluso si no os gusta especialmente el turrón (como a mi, lo reconozco, este año sólo he comprado para hacer las tartas y los cupcakes) ya que el sabor queda muy sutil. Se puede potenciar poniendo también turrón en el frosting pero yo no lo hice y aún así estaban muy muy ricos.

INGREDIENTES (12 cupcakes)

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
100 gramos de azúcar caster
2 huevos a temperatura ambiente
125 gramos de harina bizcochona (con levadura)
3 cucharadas de leche entera
3 cucharadas colmadas de crema de turrón Antiu Xixona



PREPARACIÓN

Preparamos las cápsulas en el molde para cupcakes y precalentamos el horno a 175º C. Batimos la mantequilla con el azúcar (podemos usar azúcar glass si no podemos moler el caster) durante un par de minutos y agregamos los huevos uno a uno, mezclando bien el primero antes de añadir el segundo.

Tamizamos la levadura y la añadimos a cucharadas sin dejar de batir a velocidad baja. Antes de terminar la harina añadimos la leche y una vez esté todo mezclado agregamos la crema de turrón (se encuentra en Mercadona, pero si no tenéis uno cerca podéis derretir un par de trozos o tres de turrón de Jijona y el resultado será similar). Cuando esté lista la mezcla repartimos en las cápsulas y horneamos unos 25-30 minutos. Dejamos cinco minutos en el molde al sacar del horno y luego enfriamos en la rejilla.

Para el frosting no me compliqué, utilicé la receta del buttercream infalible de Alma, aunque reduciendo las cantidades a la mitad, que es la medida perfecta para decorar unos 12 cupcakes.



BUTTERCREAM DE VAINILLA

125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
225 gramos de azúcar glass tamizada
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 cucharadas de nata

Ponemos todos los ingredientes en el bol y batimos durante un minuto a velocidad baja y luego durante otros cuatro minutos a velocidad media. ¡Y listo para decorar!

He de decir que con el regalito que me ha traído Papá Noel (he debido ser muy buena) acabo de redescubrir el buttercream. Antes no terminaba de convencerme pero la textura que se consigue con la Kitchen Aid es increíble y ahora me lo como a cucharadas... ¡Por fin comprendo a Alma!

Puse el toque navideño con unos adornos hechos con fondant y cortantes de expulsor que coloqué directamente sobre el buttercream.

Y para terminar una foto de lo mejor de estos días... la ilusión de mis niños al abrir sus regalos: